Piden en Iruñea que se acabe definitivamente con la política penitenciaria de excepción

Piden en Iruñea que se acabe definitivamente con la política penitenciaria de excepción

Hoy, 18 junio, se cumplen cuatro años desde que el presidente Sánchez manifestó públicamente que el Gobierno Español iba a iniciar un proceso para poner fin a una política penitenciaria de excepción que duraba más de tres décadas y que aplicaría una política penitenciaria ordinaria a los y las presas vascas.

Esta declaración llenó de esperanza tanto a los presos y presas vascas y a sus familias, como también a una parte importante de la sociedad vasca.

Han pasado 48 meses y la situación ha cambiado. Estos últimos años se han dado los primeros pasos para poner fin a la política de alejamiento, así como en la progresión de grado. Pero, después de cuatro años, todavía el 36 % de las presas y de los presos vascos sigue sufriendo esa política de alejamiento. Y aunque ha desaparecido el primer grado penitenciario, sólo se ha aprobado el paso del segundo grado al tercero o la posibilidad de disfrutar permisos en el caso de 21 presas y presos. Y no podemos olvidar la actitud negacionista de la Audiencia Nacional ante los permisos y las progresiones.

Los datos demuestran una lentitud incomprensible y más en lo referente a estas últimas semanas. Han pasado casi dos meses desde que se realizó el último traslado a Euskal Herria. ¿Cuál es el motivo de esa lentitud? ¿Por qué se ha dado este parón? La legislación ordinaria debería aplicarse de manera inmediata; no hay ningún argumento o excusa para seguir manteniendo esta política penitenciaria de excepción.

Y mientras esto ocurre, las familias de estos presos y presas vascas continúan recorriendo cientos de km para visitas de 40 minutos. Y los derechos tanto de los presos y de las presas vascas, como de sus familiares siguen siendo vulnerados.

Hoy nos hemos reunido aquí para denunciar esta situación. Pero, sobre todo, para seguir impulsando el camino iniciado, porque sabemos que hemos llegado a este punto gracias a la activación de la sociedad civil, y que, solo dando pasos, sumando kilómetros, seguiremos avanzando.

Existe la posibilidad real de poner fin definitivamente a la política penitenciaria de excepción, y no descansaremos hasta conseguirlo. Ya que, mientras no sea así, por desgracia, será una quimera hablar de convivencia, de memoria, de justicia y de paz. Porque sin poner fin a esa política será imposible poner fin a las situaciones de sufrimiento. Porque será imposible avanzar como pueblo. Y esto es lo que demanda la mayoría de la sociedad: avanzar. Todas nosotras y todos nosotros tenemos que ser parte en ese camino.

Debemos seguir caminando, juntos y juntas, por la convivencia, por la paz y para que todas las presas y los presos vascos que se encuentran bajo la política penitenciaria de excepción puedan recorrer el camino de regreso a casa.

Hacemos un llamamiento a sumar pasos y extender por todo el herrialde la exigencia de dar solución a la cuestión de las cárceles. Y recordad que el 8 de octubre tenemos una gran cita en Donostia.

¡Estamos dispuestas y dispuestos para caminar! ¡El camino de vuelta a casa está cerca!


Urriak 8 Denok Donostiara!

Urriak 8 Denok Donostiara! El 8 de Octubre todas a Donostia 

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