Estamos llegando al final de la Semana Grande de San Sebastián y hemos culminado, como todos los años hacemos, una manifestación en favor del camino a casa de los y las presas, exiliadas y deportadas vascas. Este año, además, es la primera que organizamos conjuntamente entre Donostiako Piratak y la Red Ciudadana Sare. Compartimos entre piratas, xibaroak, familiares y guipuzcoanos y guipuzcoanas, el ansia y la necesidad de la resolución de las consecuencias que se han alargado demasiado y que no se pueden alargar más. Queremos y necesitamos trasladar hasta la “meta” la cuestión de los presos, refugiados y deportados vascos que durante muchos años ha causado y sigue provocando un enorme sufrimiento.
El año pasado hablábamos de 18 presos y presas guipuzcoanas que estaban cumpliendo sus penas en régimen cerrado, este año tenemos la suerte de que, aunque legalmente todos deberían estar en la calle, sólo son 8 los y las guipuzcoanas del Euskal Preso Politikoen Kolektiboa que no pisan la calle en el día a día. Es cierto que todavía tenemos mucho que hacer, pero es innegable que hemos avanzado mucho en el proceso de camino a casa.
Es más, desde que ETA cesara su actividad el próximo mes de octubre hace 15 años, la anacronía de la causa y el hambre de venganza y de alargar el sufrimiento son aún más evidentes. Pasa igual con las leyes o las políticas de excepción, la Ley 07/2003 amplió los años de cumplimiento máximo de condenas en 2003 de 30 a 40 años, cuando también entonces suponía gran excepción, hoy en día la existencia de esta ley supone una excepcionalidad aun mayor.
Las personas exiliadas y deportadas también merecen una mención a medida. En este año 2026, 2 personas han perdido su vida tras 4 décadas de exilio, y el bloqueo y la crueldad que ofrece a la resolución de la situación de los exiliados y deportados la audiencia nacional, son los responsables de estas situaciones extremas. Cuando hablamos de resolución integral, es necesario ofrecer una solución lo antes posible a estas situaciones extremas.
Tenemos claros cuáles son los obstáculos, tenemos claros cuáles son los pasos a dar para avanzar hacia una resolución justa y sostenible. Tenemos claro cuál es la meta, una Euskal Herria sin presos y presas, exiliadas y deportadas vascas, y seguiremos trabajando hasta llegar a tal escenario.
Los próximos meses serán decisivos, tanto para los 8 guipuzcoanos y guipuzcoanas que faltan por pisar calle diariamente, como para que los y las 28 que faltan por dar el paso, den el salto al régimen abierto. Seguiremos trabajando hasta alcanzar el objetivo, alcanzar la meta, conseguir una Euskal Herria libre de los y las presas, exiliadas y deportadas vascas.
EUSKAL PRESO, IHESLARI ETA DEPORTATUAK ETXERA!



