Esta convocatoria de prensa tiene como objetivo, trasladarles aspectos técnicos de la manifestación del 10 de enero en Bilbo, junto con algunas reflexiones sobre el camino recorrido y el que aún nos queda por transitar.
Como siempre hemos hecho ante una manifestación de estas características, trataremos de conjugar la reivindicación democrática por el fin de la vulneración de derechos que se continúa aplicando a las presas y presos vascos, con la satisfacción por los avances conseguidos. Y esto, lo haremos en un día de música, fiesta y reivindicaciones.
El ambiente de fiesta, se trasladará a la mayor parte de Bilbo durante la mañana y hasta el inicio de la manifestación, aunque el grueso de actividades las concentraremos en el Casco Viejo.
• 11:30 Porrotx eta Zapotxin en la Plaza de Bilbi
• 12:30 Conciertos acústicos, a cargo de NAIZ irratia, también, en la Plaza de Bilbi
• 12:30 Kalejiras por el Casco Viejo. Gigantes y cabezudos de Ondalan y Usansolo, desde la Plaza de Santiago, trikitilaris desde Barrenkale y txistularis la Calle jardines.
• 13:00 actuación de los bertsolaris Igor Elortza y Oihana Bartra, de balcón a balcón en la calle Txakur (entre Kalderapeko y Harrobi)
• 13:00 Orkresta elektrotxaranga desde la Puerta de Zamudio.
• 14:30 Kantu jira con el grupo Berakatz, desde Barrenkale.
MANIFESTACIÓN.
Se iniciará en La Casilla, a las 17 horas, finalizando en el Ayto. de Bilbo.
Un año más, esperamos la asistencia de miles de personas, junto con representantes del ámbito político, sindical y social. Al igual que otros años, nos acompañaran representantes políticos y sociales de otras nacionalidades.
La pancarta que abrirá esta manifestación, será portada por personas referentes de diferentes ámbitos sociales, deportivos, junto con familiares de presos/as vascos y afectados por las diferentes violencias, sufridas en nuestro Pueblo. Entre otras personas, estarán Arantxi Padilla (periodista), Olatz Iglesias y Amaiur Iragi (familiares); Rosa Rodero (víctima de ETA), Eva Ferreira (Harrera), Ixone Fernandez (víctima del Estado), Fouad Baker (jurista palestino), Garazi Hanch Embarek (activista saharaui), Xabier Amuriza, Xabat Illarregi y Aitor Etxeberriazarraga (bertsolaris), Francis Diez (cantante) y Hur Gorostiaga (Director de Seaska)
ACTO FINAL.
• Los bertsolaris Xabat Illarregi (campeón de Nafarroa) y Aitor Etxeberriazarraga (campeón de Bizkaia), darán inicio al acto.
• Tras ellos se dará lectura al manifiesto que SARE ha elaborado para esta manifestación. Joseba Azkarraga / Bego Atxa.
• Intervención musical de PANTXOA CARRERE ETA OLAIA INZIARTE
LEMA: EZIN DA GEHIAGO LUZATU – NO SE PUEDE ESPERAR MAS.
No se puede esperar más, porque cada día que pasa se acumula sufrimiento y también vulneración de derechos.
Y a pesar de esta situación que se prolonga en el tiempo, debemos de trasladar un mensaje positivo. Hemos avanzado mucho en los tres últimos años. Se puso fin a la política de alejamiento; se acabó con el cumplimiento en primer grado penitenciario hasta el último día de la condena; se terminó con las celdas de aislamiento…
Cabría decir que este año 2026, enfilamos la recta final de un largo camino que ha causado mucho sufrimiento, pero comenzamos a vislumbrar un futuro diferente.
Por ello convocamos, una vez a la sociedad vasca, a que secunde esta manifestación. Queremos que las diversas y legitimas adscripciones ideológicas, no nos impidan caminar juntas en pos de la resolución, la paz y la convivencia. Porque estamos hablando no solo de Derecho, sino, también, de derechos humanos y este debe ser el objetivo que nos una.
Desde SARE, continuaremos trabajando por un marco final, donde a través de la aplicación de una política penitenciaria de carácter ordinario, todos los presos y presas vascas, recuperen la libertad y puedan reiniciar una nueva vida en libertad.
Una sociedad que aspira a ser verdaderamente democrática, no puede dar la espalda a los derechos de aquellas personas que buscan rehacer sus vidas y que hoy continúan privadas de libertad, o deportadas o exiliadas, debido a la aplicación de leyes y prácticas penales y penitenciarias de carácter excepcional. Por ello, exigimos el fin de las políticas penitenciarias de excepción.
Políticas de excepción que aún se mantienen en el ámbito legislativo, judicial y penitenciario.
En el ámbito legislativo, cuando aún se mantienen leyes que se aprobaron exclusivamente dirigidas a vulnerar derechos de estos presos/as, en momentos que nada tienen que ver con los que hoy vive la sociedad vasca, pero que se mantienen, como la del cumplimiento íntegro de las condenas de hasta 40 años de privación de libertad.
En el ámbito judicial, cuando si bien se ha ido avanzando, aun se continúan recurriendo las progresiones de grado que en su momento aprueban los profesionales de los centros penitenciarios y todo ello, sujeto a la existencia de un Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria que depende de la Audiencia Nacional.
Y en ámbito penitenciario, cuando más de la mitad de los presos y presas vascos, por el tiempo que llevan de privación de libertad, deberían estar en régimen de libertad condicional y por el contrario continúan encerrado entre cuatro paredes.
El respeto a sus derechos incluido su derecho a la vuelta a la sociedad, a la resocialización, a normalizar sus vidas y una posición respetuosa con las personas que sufrieron y sufren por sus hechos, es también, una forma de fortalecer los valores que nos unen: la Justicia y la humanidad.
Pero este marco final al que nos estamos refiriendo, no estará completo, sin que se tenga en cuenta los derechos de las víctimas de todas las violencias.
Nadie debe ser obligado a olvidar lo que ha vivido. El dolor de las victimas merece respeto y reconocimiento, sin ambigüedades.
Su sufrimiento no puede ser relativizado ni instrumentalizado políticamente por intereses espurios y su memoria debe ser parte esencial de la ética publica compartida.
Y este reconocimiento, reiteramos, debe alcanzar a las víctimas de las diferentes violencias sufridas en nuestro País, incluyendo a quienes sufrieron torturas, persecuciones injustas o actuaciones ilegitimas que quebraron derechos humanos básicos.
Solo así, desde el respeto a las víctimas de todas las violencias y desde el fin de la existencia de presos y presas de motivación política, podremos mirar al futuro con esperanza.
Porque todas las heridas, distintas en naturaleza y contexto comparten una misma razón: La vulneración de la dignidad humana.
Por todas estas razones, el 10 de enero, sábado, Bilbo, debe de ser ejemplo de reivindicación democrática y apuesta por un futuro diferente al que durante muchos años esta sociedad ha padecido.
Solo así, podremos dejar a las generaciones venideras una sociedad mejor que la que nosotros y nosotras, heredamos de nuestros mayores.
EZIN DA GEHIAGO LUZATU
PRESO, IHESLARI ETA DEPORTATUAK, ETXERA













