Hoy estamos llevando a cabo, en 11 playas de Hego Euskal Herria, las movilizaciones que durante muchos años hemos organizado de forma continuada cada verano. Once playas desde las que reivindicamos la necesidad y la voluntad de alcanzar una solución definitiva para la cuestión de las personas presas, exiliadas y deportadas vascas.
Durante años nos hemos movilizado el primer fin de semana de agosto en esta dinámica que hemos denominado movilización de las playas, y tenemos claro cuál es nuestro objetivo: que esta sea la última vez que tengamos que celebrar esta movilización. Porque eso significaría que, avanzando hacia la aplicación de la legislación ordinaria, la sociedad vasca ya no tendría que movilizarse cada verano en las playas.

Para ello tenemos claro cuál es el camino: seguir profundizando en la aplicación de una política de prisión ordinaria y que las 45 personas presas que todavía permanecen en régimen cerrado (32 de ellas pertenecientes al Colectivo de Presos Políticos Vascos) comiencen a recuperar la libertad.

Además, si queremos superar definitivamente los escenarios del pasado y mirar hacia la convivencia y el futuro, será imprescindible dar también una solución a la situación de las 13 personas exiliadas y las 3 deportadas que continúan viviendo fuera de Euskal Herria desde hace años.

Es una responsabilidad colectiva, y todas las personas que hoy estamos aquí nos reafirmamos en ese compromiso. Es el momento de abrir las puertas a la paz, a la resolución y a la convivencia. Es el momento de dar una solución a una cuestión que durante tantos años ha provocado y sigue creando un enorme sufrimiento. Quienes representamos a la mayoría de la sociedad vasca lo tenemos claro. Queremos y necesitamos llegar a la meta: el día en que todas y todos estén en casa.

Por eso, como repetiremos una y otra vez durante este verano, dentro de cinco meses volveremos a llenar las calles de Bilbao. Haremos el mayor esfuerzo realizado hasta ahora para simbolizar, el 9 de enero de 2027, que queremos cruzar una meta. Para reivindicar que queremos una Euskal Herria sin personas presas, exiliadas ni deportadas. Porque esta situación ya se ha prolongado demasiado. El 9 de enero, ¡Euskal Herria a Bilbao!