Cuando anunciamos hace meses el acto de hoy, dijimos que teníamos la voluntad de trasladar al mundo, la imagen de un pueblo, de una sociedad, que a pesar de las dificultades, tiene la voluntad firme, de avanzar en el camino de la RESOLUCIÓN, LA PAZ Y LA CONVIVENCIA.

Pero la situación actual, también nos obliga a actuar con responsabilidad

Por todo ello, a quienes hoy estáis aquí, eskerrik asko. Eta eskerrik asko, ere, a los miles y miles de personas que hoy les hubiera gustado acompañarnos, pero por esa responsabilidad de la que hablábamos, se han quedado en sus casas.

SARE, lleva más de seis años, activando a la sociedad vasca, en aras de un objetivo que es compartido por miles de personas. La defensa de los derechos fundamentales de las personas presas y de sus familias.

Porque tenemos muy claro, que uno de los parámetros que ayuda a medir la calidad de un sistema democrático, es el respeto a los derechos de las privadas de su libertad y desgraciadamente el Estado español, está suspendiendo en este objetivo.

Pedimos a las Instituciones vascas; a partidos políticos y organizaciones sociales y sindicales, que mantengan vivo y activado, los grandes consensos alcanzados en E.H. y sobre todo, que saquen de la agenda de los desacuerdos y de las confrontaciones este problema y lo incluyan en la agenda de los acuerdos.

La política del odio y la confrontación no sirve para construir nada positivo. La política del acuerdo, del respeto a los ddhh, de la resolución y de la paz, sirve para que nuestros hijos e hijas, tengan una sociedad mejor de la que nosotros recibimos de nuestros mayores.

Esto, junto a la movilización social, como la de hoy en Donostia, es el aval más importante, para decir a los Gobiernos de Madrid y París, que tienen que cambiar esta cruel e inhumana política penitenciaria.

Que dejen de mirar tanto a la derecha, cada vez que les pedimos que den pasos. Que hagan lo que hagan les van a zumbar igual. Y nosotros y nosotras, no estamos pidiendo ningún tipo de privilegio. Solo les pedimos que pongan fin al régimen de excepcionalidad que se aplica a los presos y presas vascos, y que se les aplique la ley ordinaria. Este régimen de excepcionalidad es el que está posibilitando cadenas perpetuas encubiertas, para un numero muy importante de presos y presas.

Nosotros reconocemos que algunos tímidos pasos, con el traslado de algunos presos, se han comenzado a dar, pero nos negamos a dar por normalizada una situación que no lo es.
Terminar con la política de alejamiento, supone el traslado a EH de todas y todos ellos.
Pedimos audacia. Pedimos que se pase de las palabras a los hechos y que el compromiso del Ptd. Del Gobierno de Junio de 2018, comprometiéndose a poner fin a una política penitenciaria anti terrorista y optar por una política penitenciaria ordinaria, se lleve ya a la practica. Sin medias tintas.

Por supuesto que para algunas familias entre tener que viajar a Algeciras o Cádiz o Sevilla, o hacerlo a Estremera o Topas, supone un alivio, pero esto no es terminar con una política penitenciaria vengativa.

A estas horas, muchas familias, personas mayores y niños, están arriesgando sus vidas por carreteras de todo el Estado, para recorrer cientos de kms y poder visitar a su hijo, hija, padre o madre, preso. Situación esta, que hoy se agrava, fruto de la pandemia que el conjunto de la sociedad esta padeciendo. Esta situación afecta muy directamente a los presos y presas. Sin posibilidad de distanciamiento social; con la comunicaciones suspendidas; con 90 niños y niñas, de la Motxila, que llevan más de seis meses, sin poder abrazar a su aita o ama o ambos, presos.

Un día mas, una semana mas, un mes más, un año más y otro y otro….., hasta sumar miles de días de viajes, de comunicaciones a través de un cristal, de inquietudes por la familia, de preocupación por la salud, de enormes esfuerzos económicos, de sufrimientos acumulados , y todo ello, como consecuencia de una política penitenciaria que no tiene anclaje en la ley y que choca con los más elementales criterios de humanidad.

Esta venganza debe de terminar ya.

Porque que sentido tiene, sino es la venganza, que para un solo minuto de visita, los familiares de presos en cárceles de Andalucía o Galizia o Levante, deben recorrer 40 kms.

Y en este sentido, hemos de decir que una verdadera solución a un conflicto que dura tantos años, solo puede venir dado, desde el respeto a todas las victimas y desde una solución al problema de las cárceles.

Porque una sentencia puede privarles de su libertad, pero no puede arrebatarles ni el derecho a la salud, ni el derecho a su dignidad como persona, ni el derecho a la vida.

Y en este camino, nos encontraremos, junto a víctimas, presos y familiares. Tenéis a vuestro lado a una parte muy importante de la sociedad vasca. Una sociedad que no se resigna; que no quiere que en su nombre se vulneren los derechos de las personas presas, ni tampoco los vuestros, los de las familias que estáis sufriendo, de manera directa, las consecuencias de esta política penitenciaria.

La sociedad vasca, muy mayoritariamente, cree que hay que superar las etapas de confrontación. Que hay que mirar hacia adelante, sin olvidar, pero sin odiar. Es esta, la única manera de poder avanzar.

Y no estamos solos. La mayoría política y sindical han dicho que hay que avanzar. Así pues, que sepan los Gobiernos de España y Francia, y sobre todo, que sepa el mundo, que queremos continuar siendo parte activa de la solución.

El pasado día 13 de octubre, más de 300 juristas de todo el Estado, hacían suyo un documento de SARE, donde decíamos que:

– cada día que pasa, manteniendo el alejamiento de los presos y presas vascos, es un día más de sufrimiento acumulado y de incumplimiento de sus propias leyes.

– Cada día que pasa, manteniendo privadas de libertad a las personas presas, gravemente enfermas, es un día más en su carrera hacia una muerte, lejos de los suyos.

Hoy, quienes estamos aquí, queremos demostrar este compromiso.

Reclamamos ALTO y CLARO, simplemente la aplicación de la ley.

– la excarcelación inmediata de quienes están gravemente enfermos o con edad avanzada.
– fin de la política de alejamiento
– la progresión de grado, que facilite andar el camino de regreso a casa, para todos ellos y ellas.

Y nos comprometemos a continuar llenando las calles de DIGNIDAD, DE DEFENSA DE LOS DDHH, DE RESOLUCIÓN, DE CONVIVENCIA Y DE PAZ. Así lo haremos también este próximo enero. Apuntar en vuestra agenda la fecha del 9 de enero. De una forma u otra nos encontraremos en las calles de EH.