TEXTO DE JOSEBA EN CASTELLANO

Dentro de ocho días, el sábado 24 de Octubre, SARE ha convocado, una vez más, a la sociedad vasca, al margen de adscripciones ideológicas o partidistas a una movilización especial, que se iniciará en el Barrio del Antiguo y finalizará, conformando un gran mosaico, en la Playa de la Concha.

Esta convocatoria de prensa, se realiza para explicar, tanto los objetivos de esta iniciativa, como las medidas que vamos a tomar, para preservar la seguridad de todas las personas que participen.

En relación al objetivo de esta iniciativa, diremos, que tal como hemos manifestado en varias ocasiones, se mantiene una situación de excepcionalidad en lo que se refiere a la política penitenciaria que se aplica a los presos y presas vascos, tanto en el Estado español, como en el Frances.

Pero, también, nos encontramos ante un momento, también, excepcional, para poder terminar con tantos años de sufrimiento y comenzar a dar pasos firmes y sin vueltas atrás, hacia la resolución y la convivencia.

En este sentido, nosotros hemos de valorar con cierto grado de esperanza, que se estén produciendo algunos acercamientos de presos y presas vascos. Es obvio, que para el colectivo familiar, puede resultar un alivio que las visitas en vez de hacerlas en Algeciras, se realicen en Salamanca o Estremera. Pero estos pasos no suponen poner fin a esta política de alejamiento. De los 204 presos y presas, solo seis se encuentran en cárceles vascas. Hay que terminar con esta situación de manera definitiva y rotunda. No valen las medias tintas.

No podemos obviar, que esta situación de excepcionalidad, continua en vigor, tras más de diez años del fin de las actividades de ETA; tras dos años de la disolución de la misma y tras muchas declaraciones institucionales favorables al fin del régimen de excepcionalidad que sufre este colectivo de presos y sus familias. Declaraciones, en las que han tomado parte, también, el PSE y PODEMOS. No podemos olvidar, los pasos dados, por cada vez más victimas de las diferentes violencias que han pedido que se avance, sin olvidar, pero sin odiar.

Por un lado están estas actitudes positivas en el ámbito político e institucional, pero, también, la movilización de la ciudadanía en numerosas ocasiones, trasladando su anhelo por cerrar etapas de sufrimiento y sustituir el odio y la venganza, por la convivencia.

La situación de las cárceles, si queremos avanzar en ese espacio de convivencia, debe de tener una solución justa. No se puede continuar con una política penitenciaria de excepción que anula los derechos fundamentales, no solo de los presos, sino también, de sus familiares. Situación que, también, es de aplicación a los deportados y exiliados vascos, que aun no han podido iniciar su regreso a casa.

Una situación, en el caso de los presos y presas, que se está viendo agravada por esta pandemia, que está dificultando la vida cotidiana de los presos, por su estancia en un entorno masificado, cerrado, de dudosas condiciones higiénicas y un sistema sanitario en el interior de las prisiones, precario.

Los familiares, también, están sufriendo esta situación. Dificultad de realizar visitas; de los vis a vis y de mantener un contacto fluido, agravado por el alejamiento.

Esta realidad afecta, sobremanera, a los actualmente 89 niños y niñas, hijos e hijas de presos. Muchos de ellos, llevan más de seis meses, sin poder abrazar a su aita o ama, o ambos, presos.

Este es un castigo inhumano, que debe ser erradicado.
Es nuestra responsabilidad aprovechar este momento. Las mayorías políticas y sindicales alcanzadas en Euskal Herria y que persiguen este objetivo, junto a la cada vez mayor implicación de la sociedad vasca, nos anima a lanzar nuestro mensaje, este 24 de octubre, cada vez más fuerte y mas lejos que nunca.

Por todo ello, por esta urgencia, por este momento histórico, por todas las personas que han dado un paso adelante, dejando atrás el odio y la venganza, y porque estamos hartos y hartas y queremos avanzar hacia un futuro en paz y en convivencia, llamamos a la sociedad vasca, que este 24 octubre, salga una vez más a la calle, bajo el lema: RESOLUTION! ETXERA!

Esta movilización, quiere desatar nudos y romper fronteras, para llegar a la mayor cantidad de rincones del mundo, mediante la difusión de este gran mosaico que conformaremos en La Concha y lo trasladaremos a través de las redes sociales y de los medios de comunicación.

Esta convocatoria, movilizará a miles de personas y queremos hacerlo extremando las medidas de seguridad ante el COVID19.

Por ello, realizaremos la manifestación, colocándonos en cuatro filas, con separación de metro y medio. Y esta misma distancia de separación se dará, también, en la conformación del mosaico en la concha.

Vamos a caminar sin prisas; respetando y manteniendo siempre las distancias; con las mascarillas en todo momento puestas (por encima de la nariz), tanto durante el trayecto a pie, como en los autobuses y durante el mosaico.

Para asegurar estas medidas, hemos reforzado los turnos de seguridad y serán varias las personas que se dedicaran a recordarnos estas normas, a través de los altavoces que colocaremos durante el recorrido.

Se puede reivindicar y manifestarse y a la vez, actuar con responsabilidad.

Vamos a manifestarnos. Vamos a reivindicar los derechos de los presos y presas vascos y vamos a hacerlo con responsabilidad.