Pedimos a la ciudadanía que se movilice por la excarcelación de las y los presos gravemente enfermos, y acuda la manifestación del Sábado en Gasteiz.

Hoy, nos hemos reunido aquí para hacer un llamamiento a la sociedad civil para que el trágico suceso del pasado sábado no se vuelva a repetir jamás. Para los y las gasteiztarras ha sido un fin de semana doloroso. Nuestro vecino Oier Gómez ha fallecido tras años de enfermedad. Pero esta muerte tiene un por qué; la actual política penitenciaria y la constante vulneración de los derechos humanos. Ha Oier le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin en 2012, mientras estaba en prisión. Desde entonces, tuvo que hacerle frente al cáncer desde prisión, a cientos de kilómetros de su hogar y familiares, sin el tratamiento de un médico de su confianza y bajo las medidas de excepción a las que son sometidos los y las presas vascas. En estas condiciones la enfermedad empeoró y en enero de 2017, los médico le comunicaron que su enfermedad era incurable e irreversible. En abril de 2017 el tribunal de París suspendió su condena y desde entonces residía en la capital de Lapurdi y allí paso sus últimos días.

A Oier su estancia en prisión le supuso una condena a muerte. Cualquiera que haya conocido esta enfermedad sabe lo importante que es recibir un cuidado y asistencia adecuados y en buenas condiciones; con el apoyo y cercanía de familiares y amigos, con médicos de confianza que sigan de principio a fin tu caso y en las mejores condiciones posibles para poder hacer frente a la enfermedad y al tratamiento con fuerza. Pero a Oier se le negó esta posibilidad. Hoy en día son 21 los presos que están viviendo lo que Oier tuvo que padecer: con cáncer, esclerosis, esquizofrenia paranoide, hernia discal, sida, enfermedades del corazón y/o pérdida de visión, entre otras.

Las y los presos gravemente enfermos deben recibir el tratamiento y cuidado necesarios en buenas condiciones. Como cualquier otra persona, tienen derecho a poder afrontar la enfermedad en las mejores condiciones posibles para superarlo y no de ser excarcelados una vez la enfermedad sea incurable. Esto supone la pena de muerte.

Por ello, para que Oier sea el último, hemos convocado este sábado, 2 de febrero, a las 17:00 de la tarde una manifestación que saldrá desde el Centro Cívico Iparralde, en Gasteiz. Pedimos a la ciudadanía que se movilice por la excarcelación de las y los presos gravemente enfermos, para poder recibir un cuidado y tratamiento apropiados y en condiciones. Al fin y al cabo, con esta manifestación queremos movilizarnos a favor del derecho a la salud de los y las presas vascas, del fin de este sufrimiento añadido, en contra de la pena de muerte y a favor de avanzar de manera conjunta en pro de la convivencia.

Aprovechamos también esta rueda de prensa para hablar sobre la situación de otros tres presos gravemente enfermos:

Por un lado, dar a conocer la convocatoria que desde Galdakao se ha realizado también para este sábado al mediodía para pedir la inmediata excarcelación de Txus Martin, preso gravemente enfermo. Txus padece de esquizofrenia paranoide y trastorno por ansiedad generalizada. Esta enfermedad empeora cuando tiene que pasar horas a solas. Además, le han diagnosticado una afección en el corazón.

Por otro lado, queremos recordar que Ibon Fernández e Iradi está a la espera de juicio. Ibon padece de esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa, incurable, crónica y progresiva. Pedimos desde aquí, que se tome en cuenta esta grave situación en el juicio y se excarcele a Ibon para que pueda hacer frente a su enfermedad en unas condiciones dignas.

Por último, queremos hablar del caso de Aitzol Gogortza. Aitzol padece de un trastorno obsesivo compulsivo y desorden depresivo. Esta enfermedad hace que tenga grave peligro de suicidio y según los médicos, es necesario que sea excarcelado para evitar esta situación.

Los casos de Txus, Ibon y Aitzol son realmente graves, pero como ellos se encuentran otros 18 presos vascos. Es por eso, y porque la muerte de Oier debe ser la última consecuencia de esta política penitenciaria cruel y dolorosa, que llamamos a la ciudadanía a participar en las movilizaciones que se celebrarán este sábado a las 12:00 en Donostia, a la 13:00 en Galdakao y a las 17:00 en Gasteiz, desde el Centro Cívico Iparralde.