Queremos recordar que llevamos años hablando de esta transferencia, tantos como tiene de vida el Estatuto de Autonomía.

Antes que nada, queremos dejar claro que nos faltan elementos para hacer una valoración completa de esta noticia, ya que, desconocemos cuál será el contenido de esta transferencia, porque es muy diferente que:

A) sea la transferencia de la ejecución de la política penitenciaria del Estado
B) o sea la transferencia que permita a Euskadi desarrollar su propia política penitenciaria.

Si es esta Segunda la que se ponga encima de la mesa, puede representar un avance, y por el contrario si lo que supone es desarrollar la política penitenciaria del Estado, sería más de lo mismo.

Por otro lado, en el caso de los presos y presas vascos, esta transferencia debería ser acompañada por la de los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria a las Audiencias Vascas, dejando de depender de la Audiencia Nacional.