NOTA ante el fallecimiento del expreso Asier Aginako

El expreso Vasco Asier Aginako ha fallecido tras una grave enfermedad que se inició durante su estancia en prisión, a finales de 2018.

Su libertad se consiguió en enero de 2019. Esto ha posibilitado que, cuando menos, haya podido disfrutar de su hijo y compañera Aitziber durante este tiempo que ha pasado en libertad.

Este fatal desenlace, debería servir para que cuando desde la Red Ciudadana Sare u otras asociaciones o partidos, se denuncia la situación de los presos gravemente enfermos, se tenga en cuenta, se valore en su justa medida y se adopten decisiones sin pérdida de tiempo, para que estos presos y presas, no mueran en prisión o sea muy breve su vida en libertad, porque las decisiones sobre su libertad siempre llegan más tarde de lo deseable. En definitiva, es necesario que los y las presas puedan acceder a su libertad cuando se les diagnostica su grave enfermedad y puedan ser tratados en condiciones, con el apoyo de sus familiares y amigos y el seguimiento de sus médicos de confianza, para que el preso pueda hacer frente a dicha enfermedad o, en caso de no poder superarlo, pueda pasar el tiempo que le queda con sus allegados.

Trasladamos esta reflexión al Gobierno español y continuaremos denunciando con contundencia esta inhumana situación por la que atraviesan estos presos y presas a las que se les sigue aplicando un régimen excepcional, así como la angustia que supone para sus familias, que además enfrentan esta situación de enfermedad a la vez que la política de alejamiento.

Esta reivindicación es una de las que este sábado transmitiremos en el Mosaico que realizaremos en Donostia.

Familia, en este caso a la que trasladamos nuestro afecto, solidaridad y cariño.

Especialmente a su compañera Aitziber y a su hijo.