Aitzol lleva casi 20 años en prisión y como se ha sabido hoy, en adelante recibirá en casa el tratamiento que su grave enfermedad requiere. Sare valora positibamente esta decisión y quiere subrayar que esta situación se ha dado gracias a la lavor que se ha realizado, desde el comienzo de la enfermedad de Aitzol, en Orereta, tanto por la ciudadanía como por las instituciones y asociaciones del pueblo. La activación y el compromiso demostrado ha sido imprescindible para que Aitzol sea trasladado a casa.

En este sentido, Sare recuerda que todavía son 20 los presos gravemente enfermos que se encuentran en prisión en las condiciones más duras. Estos presos tiene derecho a que su enfermedad sea tratada en condiciones dignas, antes de que sea demasiado tarde. Para ello, Sare se compromete a seguir trabajando para que estos presos sean trasladados a casa.

Para seguir trabajando en esta línea, la Red Ciudadana Sare llama a llenar los puentes el próximo 7 de abril, Día Internacional de la Salud.