La red ciudadana Sare ha presentado la unidad didáctica «Las niñas y los niños de la mochila. Análisis y propuestas sobre las necesidades educativas desde el punto de vista de la educación inclusiva»

La red ciudadana Sare ha presentado esta mañana la unidad didáctica elaborada por las especialistas Esti Amenabarro y Marian Bilbatua «Las niñas y los niños de la mochila. Análisis y propuestas sobre las necesidades educativas desde el punto de vista de la educación inclusiva». La presentación se ha llevado a cabo en el campus de Donostia de la UPV. Primero, actual portavoz de Sare Inaxio Oiarzabal ha expuesto los datos* sobre las niñas y los niños de la mochila, además de hacer una breve contextualización, y, después, Esti y Marian han presentado la unidad didáctica.

La unidad didáctica «Las niñas y los niños de la mochila. Análisis y propuestas sobre las necesidades educativas desde el punto de vista de la educación inclusiva» es una reflexión hecha desde el aspecto educativo sobre la realidad de las niñas y de los niños que tienen al padre y a la madre en la cárcel. Según han explicado, han analizado la realidad de las niñas y de los niños que tienen a alguno de sus progenitores o a ambos en la cárcel, y ha sido un análisis desde el ámbito escolar. En dos sentidos; por un lado, han analizado el efecto que tienen en la escolarización de estas niñas y estos niños la cárcel y el alejamiento; y, por otro, han intentado analizar las limitaciones y las dificultades que tiene la escuela para dar una respuesta ante esa situación.

Según han manifestado Esti y Marian, han llevado a cabo este trabajo desde el punto de vista escolar porque consideran que niñas, niños y adolescentes que viven esa situación necesitan una atención y una ayuda específica, sobre todo desde la perspectiva inclusiva. Estas dos expertas han explicado que, cuando se plantea que se deben construir espacios escolares que tengan en cuenta todas las realidades y todas las situaciones de diversidad, esta realidad también debe tenerse en cuenta, ya que la situación de estas niñas y estos niños y adolescentes tiene un impacto directo en su situación escolar.

Así, estos niños y adolescentes viven la cruda realidad de la cárcel (al estar una de las personas de referencia de la estructura familiar o ambas en la cárcel), a lo que hay que añadir las consecuencias de la política de alejamiento (viajes largos y agotadores, carretera, riesgo, lejanía, miedo por la posibilidad de no ver al padre o a la madre, ansiedad…). Amenabarro y Bilbatua creen que todo esto influye en la escuela, y no se puede obviar.

En general, este tema suele ser invisible también en el ámbito educativo. Es necesario que la escuela tenga una filosofía en la que tenga cabida todo el mundo, y para ello es imprescindible que las personas profesionales que trabajan en la escuela se conciencien sobre esta realidad, para poder dar una respuesta adecuada a las vivencias de su alumnado.

Preocupadas por este tema, han trabajado, desde un punto de vista cualitativo, con profesorado que ha tenido esta realidad en sus aulas (entrevistas) y han analizado las preocupaciones y los vacíos que aparecen en la labor de dicho profesorado. En este informe, “hemos intentado recoger todos esos datos, para poder establecer líneas y ámbitos de investigación de cara al futuro”.

Ha destacado dos conclusiones. Por un lado, la falta de preparación del profesorado para abordar este tema y la necesidad de formación específica. Y, por otro, la necesidad de recursos (material didáctico) para trabajar este tema dentro del aula.

* DATOS DE LAS NIÑAS Y NIÑOS DE LA MOCHILA: Hoy en día 5 niñas/niños viven con sus madres en la cárcel: cuatro en Picassent, Valencia (Xua, Haitz, Hilargi y Izadi) eta una en Aranjuez (Irati). En este sentido, Inaxio Oiarzabal portavoz de Sare ha denunciado que Irati y su madre están en aislamiento en Aranjuez y ha remarcado la necesidad de estar con el resto. Por otro lado, todavía hay 104 niñas, niños y adolescentes de la mochila, menores de 18 años, y otros dos en camino. De todos ellos, 13 tienen al padre y a la madre en la cárcel; 6, a la madre, y 85, al padre