Jagoba etxera! Artículo de opinión

A veces viendo la cerrazón y la deshumanización de las instituciones y organismos competentes en la solución de estas graves situaciones, nos invade el desánimo y la idea de que nuestras acciones no van a cambiarlas. Pero cuando recibes una carta del enfermo o hablas con sus familiares y amigos y ves su sufrimiento piensas que merece la pena y que tienes que poner tu granito de arena para que todo esto cambie.

Jagoba Codo lleva 14 años encarcelado, es un preso donostiarra que no sobrepasa mucho la cincuentena. No obstante ha presentado para su edad múltiples problemas médicos: graves problemas bucales que han derivado en varias intervenciones quirúrgicas, síndrome del túnel carpiano bilateral, meningitis, vértigos y otros que no mencionaremos para no alargarnos.

Pero el problema de salud que más le afecta es una Espondilitis Anquilosante. Se trata de una enfermedad reumática crónica y progresiva que en la mayoría de los casos podemos considerar como grave. Debido a esta enfermedad ya se excarcelo a un preso oiartzuarrra hace años, pero al parecer, los “tiempos han cambiado”.

Jagoba ha presentado y presenta problemas osteoarticulares en prácticamente todo el cuerpo: cuello y espalda, hombros, brazos, codos, caderas, pies…. Dolor, inflamación, rigidez, adormecimiento, que le hacen estar en ocasiones con gran discapacidad, con dificultad para mantenerse en pie, problemas incluso para escribir las cartas, etc.

Ha sido tratado durante más de tres años por el Servicio de Reumatología del Hospital Donostia, haciéndosele revisiones trimestrales, pero al poco tiempo de hacerse público su nombre como preso grave fue trasladado desde Martutene hasta Castellon. ¿Casualidad? Jagoba no ha vuelto a ser visto por Reumatologos y a duras penas se le han proporcionado los medicamentos que necesitaba para aliviar sus síntomas. Los ultimos datos que nos proporcionan sus familiares son que, además de la sintomatología dolorosa, se encuentra con gran rigidez y encorvándose de manera llamativa.

Las personas que padecen esta enfermedad saben lo importantes que son el seguimiento, la dieta, y sobre todo los programas individualizados de rehabilitación. Además muchas veces precisan tratamientos más agresivos que necesitan estrecho seguimiento. ¿Cómo va a hacer todo esto en la cárcel? ¿Cuáles fueron las razones para su traslado?

Tras todo esto desde luego no hay razones sanitarias ni humanitarias.

No es el único preso vasco con graves problemas de salud, no queremos olvidarnos de la grave situación del resto de los presos enfermos (Txus, Aitzol, Ibon…). Todos ellos tienen razones de sobra para estar en su domicilio. Para recibir el tratamiento adecuado en las mejores condiciones posibles.

Es nuestra obligación como personas y como médicos reivindicarlo y el de una sociedad sana luchar para conseguirlo.

El sábado tenemos una oportunidad para ello, participando en la movilización que SARE ha convocado en Donostia para las 17:00 en el Kursaal.

PRESO GAIXOAK ETXERA

Jabi Hernando Aizpurua – Justo Atristain Gorosabel – Amaia Sarasola Balerdi – Aitor Alberdi Azkue

Médicos