Txus Martin Hernando es uno de los, actualmente, 21 presos vascos encarcelados que conforman la lista publica de los presos gravemente enfermos. Este preso padece esquizofrenia paranoide y desorden general de ansiedad, además de una insuficiencia aórtica moderada. Es esta última afección, y su empeoramiento la que hacen que Txus Martin este hoy en este hospital tras detectarle, el pasado 12 de noviembre, un problema con la válvula del corazón.

Desde Sare, lo primero de todo, queremos dar todo nuestro apoyo tanto a Txus como a sus familiares y desearles que la intervención salga bien. Dicho esto, queremos recordar que desde nuestros comienzos hemos trabajado la problemática de los presos gravemente enfermos y del derecho a la salud, ya que, consideramos, nos encontramos ante una situación de vulneración grave, que poner en peligro la vida de los y las presas vascas, por un política penitenciaria que tiene como base la venganza.

Txus Martín lleva en prisión desde 2002, cumpliendo condena primero en el Estado francés por más de 8 años, 5 de ellos en aislamiento o apartado del resto de reos. Esta situación de aislamiento y soledad, además de las propias condiciones de estar privado de libertad y alejado a cientos de kilómetros de sus familiares y amigos, es una causa más que evidente de la situación de enfermedad grave que padece Martin. Como venimos diciendo durante años, el régimen de aislamiento tiene graves efectos en la salud de las personas, es sabido que los largos periodos de aislamiento provocan síntomas como la fobia, paranoia y ansiedad. Y hoy, queremos volver a denunciarlo, ya que, el caso de Txus Martín es un claro ejemplo de los efectos de esa situación de aislamiento.

Debido a su enfermedad grave e incurable, en noviembre del 2011 se solicitó a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional libertad preventiva pero a principios del 2012 le fue negada. En ese tiempo fue trasladado a Euskal Herria, siendo encarcelado en el otoño 2011 primero en Basauri, al mes sería llevado Langraitz para finalmente recalar en Zaballa donde se encuentra desde diciembre de 2011. En todo este tiempo ha vuelto a solicitar su excarcelación por motivos derivados del padecimiento de una enfermedad grave e incurable y en abril del 2014 se le negó la prisión atenuada.

Hoy en día Txus, cuenta con 55 años de edad, se encuentra clasificado en segundo grado, vive en un módulo MER (módulo de respeto) en Zaballa, módulo del cual es presidente, y tiene destino de trabajo en jardinería. Además participa en cursillos y otras actividades. No tiene sanciones ni expedientes disciplinarios desde hace años. Sin embargo, a pesar de su situación, Txus sigue en prisión y se le ha denegado la comunicación con su psicóloga de confianza, tanto para que la misma le asista como profesional como para que pueda visitarlo como amiga.

Ante esta situación de inhumanidad, la Red Ciudadana Sare quiera alertar y denunciar, una vez más, la política penitenciari, que, a pesar de los cambios anunciados por el actual Gobierno, sigue manteniendo unas medidas de excepción basadas en la venganza, que, como en el caso de Txus Martín, así como en el caso de otros 21 presos gravemente enfermos, pone riesgo sus vidas, cada día que siguen en prisión.

Así pues, aprovechamos este momento también para animar a la ciudadanía a participar en la manifestación del 12 de enero, para dar pasos en el cambio de política penitenciaria y acabar con la creación de tanto sufrimiento.