En septiembre de 2018 el ayuntamiento de Donostia aprobó la siguiente declaración institucional, con el apoyo de EAJ, PSE-EE, EH Bildu e Irabazi Donostia. Decía así:

“El pleno del ayuntamiento de Donostia/San Sebastian, apelando al cumplimiento de lo previsto en la Ley General Penitenciaria para evitar el desarraigo en el cumplimiento de las penas privativas de libertad, y conforme a los principios de reinserción y resocialización de las mismas, manifiesta su desacuerdo con la política penitenciaria de alejamiento y en este sentido, dentro del nuevo tiempo abierto tras el cese definitivo de ETA, entiende necesaria una nueva política penitenciaria que evite un cumplimiento de penas privativas de libertad lejos de los lugares de arraigo social y familiar facilitando la relación con sus familiares y en atención al bienestar de hijos e hijas menores de edad y en defensa de su derecho a estar con sus progenitores”.

Las personas que hoy nos juntamos aquí mostramos nuestra adhesión a dicha declaración. Han sido numerosas las personas y agentes que se han unido a la declaración. No nombraremos a todos, pero por citar algunos, varias sociedades gastronómicas, grupos de tiempo libre, comisiones de fiestas, grupos de la iglesia, comités de empresa, grupos de padres y madres de centros educativos, asociaciones de vecinos o grupos de mujeres.

Son 24 los y las presas Donostiarras alejadas. Además de ellos mismos, somos muchos y muchas las familias y amigas que sufrimos las consecuencias de esta política de alejamiento. En estos últimos meses, Se han realizado algunos movimientos y han acercado a algunos presos, pero no es suficiente. Hoy nos comprometernos a lograr más adhesiones de ciudadanos y agentes plurales para que lo antes posible los y las presos vascos de Donostia estén en casa.

Con la actividad de hoy, hemos querido representar el traer a las personas presas de las cárceles tan lejanas aquí, a Donostia. Y también queremos que el Ayuntamiento siguiendo a la declaración, haga todo lo posible para que así sea.

Debemos de seguir trabajando en conjunto, unirnos los que hasta ahora no hemos podido, y soltar este nudo por la convivencia.

Es momento para la convivencia, para la resolución, es el momento de los y las presas vascas.