Tras la lectura de la orden, publicada en el BOE, donde se da cuenta de la flexibilización de las restricciones adoptadas en las visitas a las personas presas, y sobre todo, tras la lectura del circular en la que se detalla y concreta la forma en que estas visitas podrán realizarse, estamos ante una situación en la que los familiares de los presos y presas se quedan sin poder realizar esas visitas por la política de alejamiento.

En este sentido, hemos trasladado nuestra preocupación y desconcierto, por que la práctica totalidad de los presos y presas vascas, ubicados en cárceles de provincias en Fase 1, continuarán en la misma situación que están, desde el 14 de marzo.

Su situación de alejamiento que se les lleva aplicando desde hace muchos años, posibilita que cuando se produce una situación como la del COVID19, son doblemente perjudicados. Por un lado, por su propia situación de alejamiento y por otra, porque, en este caso, en aquellas cárceles en provincias en Fase 1, no podrán ser visitados, porque al estar en vigor el Estado de Alarma, no se permite a sus familiares, poder desplazarse para la realización de la visita.

Así mismo, consideramos que con voluntad de avanzar en la convivencia, esta situación puede tener una solución lógica. Ya que estamos hablando de un colectivo de no más de 200 presos y presas, a los que con esta decisión, no se les respeta el principio de igualdad con otros presos y presas. El desplazamiento de sus familiares a cárceles ubicadas en provincias en Fase 1, no acarrea desplazamientos masivos y es por ello, que el objetivo de impedir la movilidad interprovincial, no se lesiona si se permiten estos desplazamientos, de la misma forma, que esta suspensión del derecho de movimientos suspendidos en el Estado de Alarma, tampoco se ve lesionado, cuando permite el traslado interprovincial a personas para visitar a sus familiares, residentes en otras localidades.

Bastaría con una sencilla modificación de la instrucción que presentaron ayer, ya que en ella se indica expresamente, de donde deben proceder los visitantes. Entiendo que con que a la policía de tráfico se le indicara que este desplazamiento a visitar a un familiar preso, puede equipararse a las análogas razones que se señalan en el art.7 del RD que estableció el Estado de Alarma, el pasado 14 de marzo. necesario una nueva orden del Ministerio del Interior.

Por todo ello, desde Sare, hemos trasladado esta petición a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, así como, la necesidad de acabar con las medidas de excepción y en particular con la política de alejamiento, que una vez más demuestra el castigo añadido aplicado a los y las presas vascas y en especial a sus familiares.