AHORA ES EL MOMENTO

Los resultados de las elecciones del pasado 10 de noviembre de 2019 y especialmente el proyecto de un gobierno de coalición PSOE-UNIDAS PODEMOS ofrecen una oportunidad de un acuerdo amplio entre fuerzas progresistas y soberanistas, siempre que se base en reivindicaciones sociales y nacionales que signifiquen una agenda de cambio real.

Desde la Red Ciudadana SARE, queremos dirigirnos al conjunto de las fuerzas políticas de Euskal Herria, con un único mensaje: ¡AHORA ES EL MOMENTO!

Es ahora, cuando la Agenda Vasca, en la CAV o en Nafarroa, deben de poner en un lugar CENTRAL, de condición sine qua non para cualquier acuerdo de apoyo o abstención parlamentaria, la reivindicación de otra política penitenciaria, basada en algo tan simple y tan importante a la vez, como los DERECHOS HUMANOS y en consecuencia el fin del régimen de excepcionalidad que se les aplica a estos presos y presas vascas.

Este tema debe formar parte de la Agenda del Estado. La humanización de la cárcel debe sustituir a la política de excepción. La dispersión dura más de treinta años. A las penas durísimas de privación de libertad, se les añade el castigo del alejamiento, que afecta tanto a las personas presas como, más directamente, al colectivo familiar que nunca ha sido juzgado y condenado por delito alguno. De esta forma, el Estado de Derecho se ha ido transformando en un Estado de venganza que le empequeñece. En una vuelta a la “ley del talión” que aún continúa vigente, tras casi 10 años del final de la violencia de la organización ETA y más de un año después de su desaparición.

No se entiende que la política penitenciaria tenga la misma crueldad que en los momentos de máxima violencia. Tampoco se entiende que si la dispersión pretendía ser un mecanismo de presión sobre militantes y familiares para la desaparición de ETA, se mantenga una vez disuelta, en mayo de 2018.

¿O es que acaso recorrer más de 1.000 o 2.000 kms., para visitar a un familiar preso durante no más de 40 minutos, puede responder a criterios de humanidad?

¿O es que acaso, mantener privadas de libertad a personas presas gravemente enfermas, o ponerlas en libertad sólo cuando tienen la seguridad de que morirán de manera inminente, como el recientemente fallecido José Ángel Otxoa de Eribe, responde a criterios de justicia?
¿O es que acaso aplicar un régimen de excepción a estas personas, llevando aparejada una cadena perpetua encubierta, responde a criterios de equidad e igualdad ante la Ley o de reintegración en la sociedad?

No solamente nos afecta a Euskal Herria. La represión alcanza, también, fuertemente a Catalunya, a sus instituciones y representantes políticos y sociales, a quienes queremos mostrar toda nuestra solidaridad. Es más, la agenda judicial y penitenciaria debe permitir un amplio acuerdo con las fuerzas catalanas del cambio.

A los partidos políticos vascos, EAJ/PNV; EH BILDU; PSE; PSN; ELKARREKIN PODEMOS, GEROA BAI e IZQUIERDA – EZKERRA que han mostrado su apoyo a esta reivindicación de forma reiterada en las instituciones de la CAV y Nafarroa y que representan a una inmensa mayoría de la sociedad:

1.- Queremos trasladarles nuestro reconocimiento y agradecimiento por los diferentes pronunciamientos propiciados en los Parlamentos de Gasteiz e Iruña; en las JJGG de los distintos territorios y en una inmensa mayoría de Ayuntamientos, en favor del fin de la política de alejamiento, de la libertad de los presos y presas con enfermedades graves, de una gestión normalizada de la progresión de grados o de la transferencia de la competencia penitenciaria.

2.- Así mismo, y avalados, precisamente, por ese compromiso mostrado en las instituciones, queremos pedirles que esos pronunciamientos deben reflejarse en la negociación que se produzca para la formación de un nuevo ejecutivo estatal. Es el momento de activar políticamente los acuerdos alcanzados y dar valor a lo que se ha venido aprobando en Euskal Herria, haciendo que unos pronunciamientos importantes pero testimoniales, sean una tarjeta de presentación colectiva de una ASPIRACIÓN INELUDIBLE E INAPLAZABLE.

Ahora es el momento de hacer valer el respaldo que ha dado la sociedad vasca a esta reivindicación y de ir cerrando el proceso de fin de la violencia y de sus secuelas.

Que las generaciones venideras no puedan acusarnos de dejación de nuestras responsabilidades ni de dejar pasar las oportunidades. Somos responsables, tanto la sociedad civil, como nuestros representantes políticos en las Cortes Generales, de cerrar o dejar entreabierta la puerta del odio, el sufrimiento y la venganza, ante la oportunidad única que se nos presenta de construir la tan ansiada paz y convivencia presente y futura.

SI NO ES AHORA, ¿CUANDO?