Cientos de personas se manifiestan en Gasteiz, para exigir que el caso de Jose Ángel Otxoa de Eribe sea el ultimo

Jose Angel Otxoa de Eribe, para las estadísticas de los poderes del Estado, será una persona que estuvo presa y fue excarcelada, por tener una enfermedad grave.

Para una parte, cada vez más importante de la sociedad vasca, Jose Angel es un preso vasco, al que le pusieron en libertad, para morir en su casa. No para que fuera tratado fuera de los muros de la prisión de su grave enfermedad. NO. No para que pudiera aliviar su enfermedad y alargar su vida. NO. Fue puesto en libertad, porque su esperanza de vida, era inexistente.

Este Gobierno, ha hecho suya, la circular que en su momento aprobó el Gobierno del PP, donde manifestaba algo tan cruel como que “solo serán excarcelados si hay seguridad que se van a morir pronto”

Así de cruel, pero así de cierto. ¿hay algo más inhumano que esto?

Queremos denunciar, una vez más, una muerte que pudo ser evitada. Denunciamos, que como Jose Angel, hay varios presos más, con enfermedades terminales, que ven como su vida se les escapa, ante la pasividad del Gobierno español y de una Justicia que es cómplice en el cumplimiento de la legislación interna y europea. Ejemplo de ello es el caso de Ibon Fernandez Iradi, al que, una vez más, desde los juzgados han aplazado la decisión sobre su puesta en libertad por la grave enfermedad que padece, perpetuando así este proceso, y manteniéndolo mientras tanto en prisión.

Jose Angel, junto a su delicada situación clínica, sufría él y su familia, el alejamiento, con lo que durante muchos años ha venido padeciendo una doble venganza.

Oier; Juan Mari; y ahora Jose Angel….son nombres de esta ya larga y macabra lista. ¿Quien será el próximo?

Impidamos entre todos y todas, que esto continúe así. Impidamos que la lista siga aumentando y sobre todo hagamos lo posible y lo imposible, para que estas personas salgan con vida de la prisión donde se encuentran.

Una sociedad, que se dice democrática, no debería permitirse que, el odio y la venganza de la cárcel como castigo, sustituya a la búsqueda de espacios de convivencia.

Desde hace mucho tiempo, las cárceles se han convertido en espacios de impunidad y de castigo.

El derecho a la salud, es un derecho fundamental, pero es, también, un derecho universal, que debe de ser respetado para todas las personas, estén presas o en libertad.

Y este derecho a la salud, en el caso de los presos gravemente enfermos, es incompatible con la cárcel.

La condena impuesta por los Tribunales, les priva de su libertad, pero no les puede privar del derecho a la salud y mucho menos de su derecho a vivir.

Esta sociedad esta dispuesta a impedir que continúe la aplicación de la venganza y del odio hacia los presos y presas vascos. Estamos dispuestos. PREST GAUDE AURRERA EGITEKO!

Queremos cerrar la puerta al odio, la venganza y la revancha y abrirla a la libertad, la resolución y la convivencia.

Os invitamos a continuar trabajando. En vuestros pueblos, barrios, escuelas, universidad, fabricas…

Y volveremos a salir a la calle, cada vez que sea necesario.

Marisol; Asier; Garazi…no estáis solos. Tenéis el cariño y el apoyo de vuestro pueblo.

 

Terminamos con un último llamamiento al Gobierno español:

POR HUMANIDAD, POR DIGNIDAD, Y POR LEGALIDAD, LIBERTAD PARA LOS PRESOS GRAVEMENTE ENFERMOS.

LOS QUEREMOS EN CASA Y LOS QUEREMOS VIVOS.