Albisteak

Red Ciudadana Sare organiza la tercera vuelta ciclista los días 23, 24, 25 de julio, con varias marchas que unirán Nafarroa, Gipuzkoa, Araba y Bizkaia

Los días 23, 24 y 25 de julio realizaremos la tercera vuelta ciclista organizada por Sare. La de este año, sin embargo, será una edición especial debido a los obstáculos y las medidas de seguridad que conlleva la situación establecida con motivo del Covid-19.

Por ello, la vuelta ciclista de 2020 se completará con diferentes etapas que se llevarán a cabo en tres días; el 23 de julio, partiremos de Lekunberri a Hernani, uniendo Nafarroa y Gipuzkoa. El 24 de julio haremos una marcha desde Orduña hasta Durango, uniendo Araba y Bizkaia. Y por último, el 25 de julio, tendremos cuatro etapas saliendo de las cuatro cárceles que hay en Euskal Herria a sus capitales (Zaballa-Vitoria, Basauri-Bilbao, Iruñea-Pamplona, Martutene-San Sebastián).

Este año está siendo especialmente duro, tanto para los familiares como para los y las presas vascas. Con motivo del Covid-19 los familiares han tenido que pasar tres meses sin visita. Han sido tres largos meses en los que los y la niñas de la mochila no han podido tener visitas con sus madres y padres. Durante todo este tiempo ha predominado el desconocimiento y la incertidumbre en cuanto a familiares y presos, así como el miedo debido a la falta de higiene y la masificación en las cárceles. Por si esto fuera poco, la política de alejamiento ha hecho que las cosas se vuelvan aún más difíciles y duras. Ahora, tras recuperar las visitas, los familiares tienen que volver a recorrer cientos y miles de kilómetros, en los que la pandemia ademas sigue vigente, arriesgando sus vidas en la carretera.

Los familiares llevan 40 años padeciendo esta situación de sufrimiento y el Covid-19 ha dejado aún más en evidencia los obstáculos y el sufrimiento que supone esta política y la necesidad de que los y las presas vascas estén cerca de su lugar de residencia. Ya es hora de acabar definitivamente con esta situación. Es hora de trasladar a los y las presas a Euskal Herria y llevar a cabo su proceso de vuelta a casa.

Por eso, hemos organizado esta iniciativa dentro de la dinámica Izan Bidea que presentamos el pasado mes de mayo, porque queremos seguir haciendo el camino hacia casa de los y las presas y refugiadas vascas y hacia la convivencia y la paz de la sociedad vasca. Y precisamente por eso, en la última etapa que hemos organizado el 25 de julio saldremos de las cárceles de Euskal Herria y terminaremos en las capitales de nuestro país, en casa, simulando el camino a seguir.

Así que queremos animaros a coger la bicicleta y hacer el camino juntos, para que entre todas sigamos haciendo kilómetros. Para inscribirse en la vuelta ciclista entra en la página web www.sare.eus/es/izan-bidea/vuleva-ciclista/


Miembros de Sare han llevado una carta al Consulado Francés en Bilbao para denunciar el encarcelamiento de Mikel Barrios

Miembros de Sare han llevado esta mañana al Consulado francés en Bilbao una carta en la que denuncian el ingreso en prisión de Mikel Barrios y piden su excarcelación

El Tribunal francés ha condenado a Mikel Barrios Santamaría a cinco años de prisión y a diez años de prohibición para vivir en el Estado francés. Mikel había estabilizado su vida en Iparralde. Lleva 12 años lejos de la rosadía. Fue detenido primero en 2009 pese a que la euroorden solicitada por España no fue aceptada por el Estado francés. Posteriormente fue detenido el 27 de octubre de 2017 en Berlín (Alemania). Tras dos meses encarcelado en Alemania, Alemania aceptó la euroorden solicitada por Francia y fue encarcelado en la prisión de Osny (París) desde el 15 de diciembre de 2017 hasta el 26 de octubre de 2018. Con medidas judiciales ha estado unos meses en libertad condicional. El pasado 23 de junio fue juzgado en París y hoy, lunes 29 de junio, será encarcelado en Mont de Marsan para cumplir otra vez condena.

Sare ha destacado que es hora de dar solución a la cuestión penitenciaria y no de que se repitan los años de sufrimiento poniendo obstáculos a la resolución. En esta misma línea se entienden las diferentes decisiones del Estado Francés en los últimos tiempos: la denegación de la petición de libertad condicional de Jakes Esnal, la decisión de no dejar en libertad a Josu Urrutikoetxea. Y ahora, la orden de ingreso en prisión de Mikel.

Sare ha dicho que es tiempo de soluciones. Tiempo de dejar atrás el sufrimiento y construir un futuro en paz y convivencia. Y en ese sentido, ha afirmado que, frente a todas estas injusticias, seguirá recorriendo el camino hacia casa (de los y las presas y exiliadas vascas), hacia la convivencia y la paz.

Al mismo tiempo, han pedido al Estado Español, al Francés, y cómo no, a los gobiernos e instituciones de la CAV y Navarra que se impliquen en este camino.

Por último, el próximo 4 de julio, a las 18:00 horas, se celebrará en la plaza Félix Munarriz de Iruña una manifestación bajo el lema «es tiempo de soluciones. Izan Bidea. Mikel Etxera! » a la que han invitado a acudir.


Organizaciones sociales solicitan que se garantice el derecho de las personas presas a cumplir condena en su lugar de arraigo

Organizaciones sociales solicitan que se garantice el derecho de las personas presas a cumplir condena en su lugar de arraigo

  • Más de 8000 personas cumplen condena fuera de su lugar de arraigo en todo el Estado español

  • A ello habría que sumar las 7.600 personas presas respecto de las que la Secretaría General no conoce su lugar de arraigo

La dinámica #SOSPresoakCovid19, integrada por Salhaketa Nafarroa, Etxerat, Altsasuko Gurasoak y Sare Herritarra, ha hecho público esta mañana el acto que han organizado para el próximo día 4 de julio a las 12.30 horas en la Plaza del Castillo de Pamplona así como el video en apoyo a la campaña junto con diversas entidades del Estado español.

La dinámica, que se hizo pública el pasado mes de abril, viene reclamando al Gobierno de España y al Gobierno de Navarra el respecto a los derechos de las personas presas en la gestión de la crisis sanitaria derivada del Covid-19 visibilizando la necesidad de implementar en las cárceles medidas para garantizar, entre otros, el derecho a la salud y a la dignidad de las personas presas. Estas propuestas han sido ampliamente respaldadas por parte de la sociedad navarra y se han venido reivindicando, junto con diversos colectivos y asociaciones de defensa de los derechos humanos, en todo el Estado español.

Por su parte el Gobierno español sigue sin aplicar las recomendaciones de los organismos internacionales encaminadas a la excarcelación de personas presas y que deberían marcar sus pautas de actuación. Estas medidas siguen siendo imprescindible de cara a salvaguardar la dignidad personal y el bienestar colectivo y por lo tanto se debe proceder a excarcelar, entre otras, a las personas incluidas en los colectivos especialmente vulnerables al contagio de Covid19 como son quienes superan los 65 años de edad, quienes padecen enfermedades crónicas, así como mujeres embarazadas o con hijos o hijas presas, con ellas, en las cárceles.

Con el avance en las fases de desescalada el día 19 de mayo desde #SOSPresoakCovi19 se exigió que se garantizase que el “desconfinamiento” en las cárceles se realizara bajo los mismos criterios que se aplican a las personas en libertad y de manera simultánea al resto de la sociedad. Sin embargo la práctica está evidenciando que esto no se está dando puesto que mientras en la calle ya nos encontramos en la fase de “nueva normalidad” en las cárceles, hasta ayer, no se habían dado instrucciones desde la SGIP más allá de la “fase 2”. A día de hoy siguen sin restablecerse las visitas con más de 2 familiares ni se han retomado las comunicaciones vis a vis, siguen manteniéndose las cuarentenas obligatorias a la vuelta de los permisos de salida o de cualquier salida al exterior, siguen sin retomarse todas las actividades en prisión… Es necesario poner fechas límites a estas situaciones que suponen una absoluta vulneración de los derechos de las personas presas. Las medidas hechas públicas en el día de ayer por la Secretaría General para la “nueva normalidad” en las cárceles llegan, una vez más, tarde. Además son instrucciones poco claras y que vuelven a dejar al arbitrio de cada centro penitenciario la forma y tiempos para su implementación. No obstante si se quiere señalar la competencia de las autoridades sanitarias de las Comunidades Autónomas de cara a regular la actuación a seguir en las prisiones.

Esta pandemia ha visibilizado la vulnerabilidad añadida que sufre la población reclusa y ha evidenciado la conculcación de derechos hacia las personas presas y sus familiares. Es necesario señalar además como esta vulneración ha sido aun mayor para aquellas personas presas que se encuentran cumpliendo condena lejos de su lugar de arraigo. Estas personas han visto como no han podido retomar el contacto con sus familias a través de comunicaciones por cristal porque desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias no se les ha autorizado para desplazarse a otras comunidades autónomas. Tampoco han podido salir de permiso si su domicilio no estaba en la misma provincia porque, tampoco en estos casos, se ha autorizado el desplazamiento.

Ante esta situación queremos señalar que la Ley General Penitenciaria establece como un derecho de las personas presas el cumplir condena en su lugar de arraigo y que corresponde a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias decidir el lugar de cumplimiento de cada persona presa y, por lo tanto, hacer efectivo este derecho. Los datos oficiales de la Secretaría evidencian que ésta vulnera sistemáticamente este derecho de las personas presas. En el caso de Navarra un total de 184 personas presas navarras o con arraigo en Navarra están cumpliendo condena en distintas prisiones fuera de la Comunidad Foral. En el caso de Galicia son al menos 234 personas, 564 en el caso de Cataluña y 1.093 en el caso de Andalucía… A ello habría que sumar además a las más de 7.600 personas presas respecto de las que la Secretaría General no conoce su lugar de arraigo.

Por todo ello en este momento en el que ya ha finalizado el estado de alarma interpelamos de nuevo a los gobiernos de Madrid y Navarra para que ambos ejecutivos, cada uno de ellos desde su ámbito, se pongan manos a la obra y acuerden y adopten las medidas que venimos exigiendo de forma urgente entre ellas poner fecha límite a las situaciones que se están manteniendo en las cárceles y que suponen una absoluta vulneración de los derechos de las personas presas así como el traslado de todas las personas presas a las cárceles de donde tienen su arraigo familiar o social.

No podemos esperar a que un eventual retroceso o un rebrote del COVID-19 vuelva a cercenar, más aún, los derechos de las personas presas. Por ello, para seguir visibilizando todas estas exigencias convocamos el acto del día 4 de julio a las 12.30 en la Plaza del Castillo de Pamplona.

#SOSPresoakCovid19

(Salhaketa Nafarroa – Etxerat – Altsasu Gurasoak – Sare Herritarra).

Colectivos firmantes

#SOSPresoakCovid19 (Salhaketa NafarroaEtxeratAltsasu GurasoakSare Herritarra).

A.L.A (Asociación Libre de Abogadas y Abogados de Madrid).

A.L.A.Z (Asociación Libre de Abogadas y Abogados de Aragón).

A.P.D.H.A (Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía).

C.A.M.P.A (Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón).

Comisión Legal Sol.

Esculca (Observatorio para a defensa dos dereitos e liberdades).

Federación andaluza ENLACE.

Iridia – Centre per la Defensa dels Drets Humans.

Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans (OSPDH) de la Universitat de Barcelona.

Oteando (Observatorio para la Defensa de los Derechos y Libertades).

Salhaketa Bizkaia.

Salhaketa Araba.


NOTA: “Hemos solicitado a Instituciones Penitenciarias que se tenga en cuenta la situación de alejamiento que sufren los y las presas vascas ante la reanudación de las visitas, para que estas se puedan organizar en fines de semana”

La dinámica Izan Bidea, continua avanzando y sumando solidaridades y adhesiones a lo largo y ancho, no solo de Euskal Herria, sino también, en otros muchos lugares.

Estamos recorriendo el camino de regreso a casa de presos y exiliados.

Estamos recorriendo el camino, de la paz, la convivencia y la resolución.

Y lo estamos haciendo, trasladando al conjunto de la sociedad vasca, cuales son nuestros objetivos finalistas.

El camino de la resolución y la paz, no será alcanzado, mientras las victimas de todas las violencias no tengan el respeto y el reconocimiento que merecen y dejen de ser utilizadas como arma arrojadiza contra el contrario.

Tampoco será posible, mientras los y las presas y exiliadas, continúen lejos de sus casas, bajo estas política de excepción que vulnera todos los derechos.

Somos conscientes de que será un camino largo y con dificultades, pero que será menos complicado si cada día sumamos a este objetivo a hombres y mujeres, que saben como nosotros, que estamos hablando de derechos. Que estamos reivindicando los derechos humanos, que, también, les asisten a los presos y presas vascas, a los exiliados/as, y a familiares de todos ellos/as.

Habrá etapas que alcanzar, hasta hacer realidad la vuelta a casa de presos y exiliadas, y mientras esto ocurre, tendremos también que dar pasos para ir solucionando aspectos que inciden, en ocasiones gravemente, en la situación del día a día de estos hombres y mujeres en prisión, y también, de sus familias.

Estos presos y presas, llevan sin poder reencontrarse con sus familiares desde hace ya tres meses. A su situación de alejamiento, se une la prohibición de circulación que el Estado de Alarma indica, lo que ha hecho imposible el
mantenimiento de las visitas.

Dentro de unos días, este Estado de Alarma, tocará a su fn, y será en estos momentos cuando puedan reanudarse estas ansiadas visitas.

Pero la Red Ciudadana SARE, tras la lectura de algunas indicaciones de como se va a proceder a desarrollar estas visitas a partir del final del Estado de Alarma, donde se indica la posibilidad de que Instituciones Penitenciarias pueda utilizar todos los días de la semana, para la realización de estas visitas en las diferentes cárceles del Estado, hemos considerado necesario dirigirnos a Instituciones Penitenciarias, para indicarle que si esta aplicación de uso de todos los días de la semana para las visitas, es de aplicación a los presos y presas vascas, se estaría cometiendo una nueva vulneración de sus derechos y fundamentalmente, el de sus familiares, obligándoles a pérdidas de días de trabajo para poder desplazarse a las diferentes cárceles del Estado, donde se encuentran los presos y presas vascos, como consecuencia de esa política de alejamiento que sigue aún vigente.

Así mismo, Sare ha pedido a Instituciones Penitenciarias que las visitas puedan acumularse. Es decir, si familiares o amigos de algún preso o presa, no pudieran visitarle un día , el tiempo de esta visita no realizada pueda acumularse en la siguiente.

Hemos solicitado, se tenga en cuenta esta anómala situación, y de acuerdo con los propios presos y presas vascas, se organicen las visitas en fines de semana, como ha venido ocurriendo hasta la aplicación del Estado de Alarma, de tal forma que la organización de los viajes por parte de sus familiares pueda hacerse como hasta ahora.

Esperamos se tenga en cuenta esta petición.

Mientras continuaremos avanzando retirando obstáculos, hasta conseguir nuestro objetivo final; el proceso de regreso a casa de todos y todas las y los presos y exiliados vascos.


Con el lema "altxa, IZAN BIDEA, presoak etxera" SARE organiza una marcha hasta la cárcel de Pamplona para el 20 de junio

Tal y como hemos ido alertando todas estas semanas, con el estado de alarma por el Covid-19, la situación en las cárceles ha empeorado notablemente, en muchos casos, llevando a personas presas y sus familiares a situaciones extremas.

Hasta el punto de que las consecuencias que están padeciendo los presos vascos y sus familiares sea de extrema gravedad.

En la actualidad y por dar datos significativos podemos decir que:
Son 17 los/las presos/as con enfermedades graves e incurables. Dos presos con más de 70 años, 12 presos/as de más de 65 años y 24 presos/as con más de 60 años. El 80% de los/as presos/as vascos/as en prisiones del estado español está a una distancia entre 400 y 1000 kilometros. Y de los/as 198 presos/as vascos/as que están en cárceles españolas, 156 están en primer grado.

A esto hay que añadirle las consecuencias negativas en prisión que ha generado el estado de alarma por el Covid-19: prohibición de visitas a consecuencia del alejamiento, casi tres meses sin que los/as niños/as puedan visitar a sus padres en prisión, medidas restrictivas que se han adoptado en las prisiones para hacer frente a la pandemia y que en consecuencia endurece aún más si cabe las condiciones en las cárceles, vulnerando aún más derechos tanto a presos/as como a sus familiares.

A esta grave situación hay que añadir el derrame cerebral sufrido por Julen Atxurra, el enésimo recurso que se interpone a Jakes Esnal para impedir que acceda a la libertad condicional después de 30 años de reclusión, la negativa a poner en libertad por enfermedad a Josu Urrutikoetxea o la decisión de aplazar los permisos de salida en tercer grado de seis presos vascos. La situación de Patxi Ruiz también, hoy cumple 30 días en huelga de hambre, es ejemplo de una situación extrema que tiene como origen esa política de excepción que se aplica a los presos vascos. Todas estas situaciones dejan en evidencia que es necesaria una solución urgente.

Hay que acabar de una vez por todas con las medidas de excepción que los gobiernos francés y español aplican a los presos/as vascos/as. Con urgencia y con responsabilidad, por la situación en la que nos encontramos.

Por todo ello, y viendo la extrema situación en las cárceles, nuevamente hacemos un llamamiento a la sociedad para salir a la calle. El 20 de junio, animamos a todas a participar en la marcha a pie que partirá del Paseo Sarasate y finalizará en la cárcel de Iruña.

Dentro de la dinámica ‘Izan Bidea’ recorramos entre todos/as el camino que traiga a casa a los/as presos/as vascos/as.
Es hora de levantarnos, es hora de ser parte del camino y es hora de traer a casa a los/as presos/as vascos/as.


Primeros pasos de la dinámica Izan Bidea en los pueblos, barrios y capitales de Hego Euskal Herria

Tal y como hemos repetido más de una vez estas últimas semanas, el estado de alarma declarado a causa de la COVID-19 ha recrudecido la situación de las cárceles, llegando en algunos casos a condiciones extremas la situación de las presas y de los presos y de sus familiares.

Tenemos más de un ejemplo:

Por un lado, la situación de Beatriz Etxebarria y de su hija Irati, la cual, tal y como denunciamos hace una semana, ha estado separada de su madre durante todo el confinamiento, a pesar de tener dos años y de tener derecho a vivir con su madre en la cárcel. Su padre también está en la cárcel, por lo que lleva más de dos meses sin ver a su padre y a su madre. Y también queremos denunciar que más de 100 niñas y niños de la mochila llevan dos meses y medio sin poder ver a sus progenitores.

Por otro lado, un ejemplo más de esta cruda realidad es el caso grave de Julen Atxurra Egurrola, caso denunciado por Etxerat, tras el derrame cerebral sufrido por este preso lekeitiarra de 61 años.

Y no podemos olvidar la situación de Patxi Ruiz que sigue en huelga de hambre.

Como hemos dicho, estos casos son un ejemplo de la situación extrema e insostenible generada por la pandemia. Pero el endurecimiento y el agravamiento de la situación también ha tenido graves consecuencias en el resto de presas y presos y en sus familiares. Hoy en día, hay 17 personas presas con enfermedades graves, y 38 tienen más de 60 años.

A todo lo anterior hay que añadirle los daños adicionales que ha generado el estado de alarma decretado a causa de la COVID-19: prohibición de visitas a consecuencia de la política de alejamiento; niñas y niños de la mochila sin ver a su madre y a su padre casi tres meses o las normas internas establecidas en las cárceles para evitar los contagios. Como consecuencia de todo ello, el encarcelamiento ha devenido todavía más duro.

¡Ya basta! Los gobiernos español y francés deben derogar definitivamente la legislación de excepción que aplican a las presas y los presos vascos. Así pues, con la urgencia que requiere la situación, exigimos que se adopten estas 4 medidas cuanto antes:

• traer a Euskal Herria a todas las presas y todos los presos

• decretar la libertad de las personas presas con enfermedades graves y de las de más de 65 años

• reanudar las visitas que corresponden a las personas presas y a sus familiares

• aplicando la progresión de grado, posibilitar el cumplimiento de la pena en casa a quienes cumplan los requisitos para ello

Tenemos claro que en esta fase de la crisis sanitaria es posible adoptar dichas medidas, para evitar situaciones extremas. Lo solicitamos nosotras y nosotros, pero también Europa, la ONU, personas de renombrado prestigio a nivel mundial y la sociedad vasca.

Ante esta situación, os queremos invitar a llenar las calles y a difundir estas reivindicaciones. Os hacemos un llamamiento para que os unáis a la dinámica “Izan Bidea” de Sare y participéis en el camino más multitudinario que se haya realizado jamás, para traer a presas y a presos a casa. Entre todas y entre todos debemos recorrer más de 3 millones de kilómetros, para lo cual es necesario que salgamos a la calle y activar y convertir en movimiento el consenso alcanzado hasta ahora. Es el momento de avanzar; es el momento de traer a casa a presas y a presos.


Organizaciones sociales instan al Ministerio del Interior a que amplíe y profundice en el plan de desescalada en las cárceles

Más de veinticinco organizaciones sociales en defensa de los derechos humanos han presentado ante la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias un nuevo escrito “solicitando que se amplíen las medidas de desescalada en prisión”. Según estas organizaciones “al igual que en el exterior también es necesario pasar de fase dentro de las cárceles para lo que es necesario que se amplíe y profundice el plan de desconfinamiento”.

En este sentido, recuerdan que el pasado 13 de mayo “diversos organismos internacionales como la OMS, la OACDH, UNAIDS y la UNODC publicaron una declaración conjunta volviendo a llamar urgentemente la atención de los gobiernos respecto de la mayor vulnerabilidad que presentan las personas privadas de libertad respecto a la Covid-19”. Tal y como reconocen las organizaciones “es cierto que el Ministerio del Interior publicó una Orden para flexibilizar las restricciones adoptadas dentro de prisión desde la declaración del estado de alarma”, sin embargo advierten que “sigue siendo necesario reducir el riesgo de propagación del virus en los centros penitenciarios así como adoptar medidas más respetuosas con los derechos fundamentales de las personas presas y de sus familiares y personas allegadas” también en esta fase de desescalada.

En concreto, señalan que, respecto a la reducción de la población penitenciaria es necesario implementar medidas tendentes a su excarcelación por medio de “la concesión de progresiones a terceros grados y promoción de libertades condicionales, en su caso anticipadas, para aquellas personas que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad”. Así mismo solicitan el mantenimiento de los terceros grados en las formas articuladas en el estado de alarma ya que “ha demostrado que puede cumplirse sin incidentes y que es una medida efectiva para reducir la población penitenciaria, algo necesario más allá de la crisis sanitaria actual”.

En cuanto a las llamadas y videollamadas solicitan, además de la gratuidad de las mismas, el aumento del número de dispositivos disponibles dentro de prisión, así como la adopción de medidas para que las videollamadas se realicen en un ambiente con mayor intimidad y la instauración del sistema de videollamadas más allá del periodo de restricciones y de forma indefinida.

Por otra parte, celebran que se recuperen las visitas por cristal en la Fase 1 y 2, “pero se hace necesario que para la fase 2 y siguientes se recuperen, además, las comunicaciones vis a vis”. Sin embargo, debido a las restricciones de movilidad fijadas por el estado de alarma que impide el desplazamiento a otras provincias, numerosas personas presas no están pudiendo comunicar con sus familiares y personas allegadas al estar cumpliendo condena en otra cárcel diferente a la de su lugar de origen o arraigo. Por ello exigen que “todas las personas presas sean destinadas a un Centro Penitenciario que esté en la misma región sanitaria o provincia de su lugar de arraigo”. Se trata de una medida que se debe mantener en el futuro, ya que “nuestro ordenamiento jurídico establece como un derecho de las personas presas el cumplir condena en el lugar de arraigo y es obligación de la administración penitenciaria hacer posible este derecho”. En este punto recuerdan que el Gobierno Vasco se ha pronunciado en el mismo sentido al solicitar de manera oficial a la SGIP que prepare un plan de acercamiento a las cárceles más cercanas al entorno familiar de cada persona presa1. Así mismo solicitan que mientras no se realicen estos traslados se autorice a las familias y personas allegadas a trasladarse a cárceles de otras provincias para hacer efectivas las visitas a todas las personas presas.

Esta medida es necesaria implementarla también respecto de los permisos de salida que vayan a disfrutarse en otras provincias y señalan además que “es importante también buscar vías menos restrictivas que la cuarentena obligatoria al regreso por 14 días, por medio de la utilización de PCR o de otras medidas que posibiliten reducir ese tiempo”. En cualquier caso, “debe asegurarse que el tiempo que se pasa en cuarentena se tomen medidas para reducir al máximo la sensación de aislamiento”. Por otro lado, solicitan que “se tenga especial atención porque los centros penitenciarios pongan en marcha dichas actividades y las juntas de tratamiento vuelvan a su actividad ordinaria con la máxima celeridad posible”. En este sentido también afirman que “es fundamental que el tiempo transcurrido desde la suspensión de actividades y visitas para las personas presas se vea compensado de alguna manera y no se vean doblemente penalizadas por las restricciones del Estado de Alarma”.

En relación con la atención sanitaria, además de solicitar materiales de protección (mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico…) a todas las personas presas y a personal funcionario, recuerdan que la situación de la sanidad penitenciaria es deficitaria y se hace necesario adoptar medidas que no impliquen un deterioro de la asistencia sanitaria dispensada dentro de prisión. En este sentido, señalan que “es perentorio que la SGIP y las CCAA agilicen los trámites para que éstas asuman las competencias sanitarias respecto de las cárceles de sus territorios. Así lo estableció la Ley General de Sanidad 16/2003 en su disposición adicional sexta hace ya más de 15 años”.

Por ello, solicitan al Ministerio del Interior y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que “tenga en cuenta estas propuestas a la hora de confeccionar los planes de desescalada y de sus diferentes fases para asegurar que, además de las medidas para la prevención respecto del contagio y la propagación del virus, las medidas y la gestión de la desescalada se haga con un énfasis más valiente respecto de los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad y de sus familiares”.

Organizaciones Firmantes

1. Altsasu Gurasoak,

2. Asociación Libre de Abogadas y Abogados,

3. Asociación Libre de Abogadas y Abogados de Zaragoza,

4. Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA),

5. Asociación Sare- VIH,

6. Associació Catalana per a la Defensa dels Drets Humans,

7. Ateneu Llibertari de Gràcia,

8. Centre Irídia,

9. Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón (C.A.M.P.A),

10. Col·lectiu akelharre,

11. Col·lectiu Ananke,

12. Col·lectiu Rossinyol,

13. Comision Legal Sol,

14. Comissió de Defensa de Il·Iustre Col·legi de l´Advocacia de Barcelona (ICAB),

15. Esculca,

16. Etxerat,

17. Familias de Presos en Catalunya,

18. Grupo Derechos Civiles 15-M Zaragoza,

19. Institut de Drets Humans de Catalunya,

20. Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Universidad de Barcelona,

21. Oteando,

22. Pastoral Penitenciaria de Navarra,

23. Red Jurídica,

24. Salhaketa Araba,

25. Salhaketa Bizkaia,

26. Salhaketa Nafarroa,

27. Sare Herritararra – Red ciudadana Sare.

 


NOTA ante la sentencia del TSJPV que exige al Ayuntamiento de Gasteiz reclamar una subvención de 2017

Ante la sentencia del TSJPV, en la que se exige al Ayto.de Vitoria-Gasteiz, a que proceda a reclamar a la Red Ciudadana SARE, la subvención que esta percibió en 2017, para el desarrollo de unas Jornadas sobre Paz y Convivencia, queremos manifestar:

1.- Que esta sentencia es consecuencia de la denuncia presentada, por el entonces Delegado del Gobierno del PP,

2.- Manifestamos nuestra denuncia ante una decisión judicial que nos retrotrae a épocas que creíamos superadas.

3.- Considerar, como hace la sentencia, actuaciones “partidistas”, unas mesas redondas, donde participan entre otros, el periodista de El Pais, Luis Rodríguez Aizpeolea o la escritoras Edurne Portela y Laura Mintegi, supone una decisión que rezuma prevaricación y por tanto injusticia.

Porque son estas jornadas, las que han sido subvencionadas por el Ayto. De Gasteiz.

SARE, nunca ha recibido de Institucion alguna, subvenciones para el mantenimiento de su estructura. Solo han sido subvencionadas unas jornadas concretas, en las que han participado personas de amplia pluralidad ideologica.

4.- Mientras la inmensa mayoría de la sociedad vasca, avanza hacia la convivencia y el respeto a todos los ddhh, tras décadas de confrontación y sufrimiento, hay quienes desde el ámbito judicial se empeñan en obstaculizar la consecución de estos objetivos.

5.- Es por ello, que exigimos a quienes hoy, desde el ámbito judicial, persisten en reflejar sus fobias y filias políticas en sus sentencias, que abandonen sus togas y se dediquen a la política.

6.- en enero de 2015, en una actuacion conjunta entre la G.C. y la A.N, ya intentaron acallar nuestra voz, requisando la recaudación obtenida en la masiva manifestación de aquel año, y no lo consiguieron. Tampoco podrán hacerlo ahora.

7.- Es por ello, que desde la Red Ciudadana SARE, queremos trasladar a la sociedad vasca, nuestra firme voluntad de continuar defendiendo los objetivos de paz, convivencia y resolución, a pesar de estas actitudes y decisiones tan rechazables.

8.- A partir de mañana 29 de mayo, iniciamos la dinámica IZAN BIDEA-IBILTARIEN SAREA. Os pedimos vuestra participación activa, porque de esta manera respondemos a estas actitudes y avanzamos hacia la convivencia.


Es posible dar los pasos requeridos ante situaciones extremas generadas por el Covid-19

Patricia Velez – Etxerat Elkartea

NOTA: rueda de prensa de esta mañana Sare y Etxerat

Tal y como hemos venido constatando, la Covid-19 y la consiguiente situación de alarma ha contribuido a hacer más difícil aún la vida en las prisiones, llevando, en muchos casos, hasta el extremo, la situación que ya de por sí padecen los y las presas vascas y sus familiares.

Queremos citar el caso de Beatriz Etxeberria y su hija Irati, separada de su madre presa durante todo el confinamiento, pese a tener tan sólo dos años de edad, quedando conculcado su derecho a estar con ella. Al estar también su padre en prisión, Irati no ve a sus padres desde hace más de dos meses. Ayer mismo, Etxerat denunció públicamente el caso de Julen Atxurra Egurrola, el preso político de Lekeitio, de 61 años de edad y encarcelado en Puerto I, a 1.020 kom, que sufriera el 13 de mayo una derrame cerebral en lo que supone otra muestra cruel del mantenimiento de la excepcionalidad. Y no queremos olvidar la situación que padece Patxi Ruiz, que continúa en huelga de hambre.

Son algunos de los casos de situaciones extremas a las que se somete a las y los presos, pero las condiciones impuestas por la administración penitencia con motivo del coronavirus están teniendo duras consecuencias para todos y todas las presas y sus familiares. A día de hoy, tenemos 17 presos vascos que padecen enfermedades graves; hay dos presos políticos vascos mayores de 70 años, otros 12 que suman más de 65 años de edad y 24 más que superan los 60; el 80% de los encarcelados en el Estado español se encuentran en prisiones situadas entre 400 y más de 1.000 kilómetros de distancia de su entorno; 158 de las y los 200 presos en el Estado español están en 1º grado penitenciario.

A la realidad que responde a estas cifras, debemos sumar los daños añadidos con motivo de la alarma sanitaria. La situación de alejamiento de los presos y la prohibición de visitarles que aún se mantiene, con situaciones como niñas y niños de la mochila que no ven a sus padres y madres desde hace más tres meses, o medidas tomadas dentro de los muros para evitar la propagación de la enfermedad, que han hecho más dura y cruel la vida en prisión.

Volvemos a instar a los gobiernos español y francés a dejar sin efecto, sin demora y para siempre, las políticas de excepción. Es imprescindible y urgente;

• – Trasladar a Euskal Herria a todas y todos los presos vascos
• – Libertad inmediata para los gravemente enfermos y mayores de 65 años
• – Recuperación de las visitas ordinarias que corresponden a presxs
• – Propiciar la progresión de grados y que los presos que cumplan las condiciones estén en casa.

Queda claro que todas ellas son medidas 100% aplicables y necesarias. Así lo pedimos nosotras, pero también lo recomiendan la Unión Europea o la OMS, y lo piden agentes a nivel estatal, líderes y expertos internacionales, y la propia mayoría social y política vasca.

Así las cosas y teniendo en cuenta la urgencia y la gravedad de la situación, el próximo fin de semana, pero sobre todo, el viernes, 29 de mayo, último viernes del mes, llamamos a movilizarse a todas y todos, en las diferentes iniciativas que se celebrarán en los pueblos. Os pedimos que recorráis juntas el camino de casa y el de la convivencia, sumándoos a la iniciativa “Izan Bidea” puesta en marcha por Sare. Las concentraciones de las cuatro capitales de Hego Euskal Herria se desarrollarán en el contexto de esta iniciativa. Y, además, se volverán a retomar las concentraciones habituales del último viernes de Etxerat en todos los pueblos.


Lectura para entender el porqué y la importancia de esta nueva dinámica que vamos a presentar:

IZAN BIDEA, es una dinámica activadora, la cual es posible desarrollar gracias al trabajo de estos últimos años. Para entender las razones para poner en marcha esta dinámica es necesario tener en cuenta el momento actual y los pasos dados estos últimos años.

Han pasado 30 años desde que se puso en marcha la política de alejamiento. Para muchos el alejamiento sistemático aplicado a las presas y a los presos en la época de la más cruda violencia era una estrategia para debilitar a ETA.

Se han cumplido ocho años desde que ETA abandonó la lucha armada, y casi tres años desde su disolución. Desde entonces, se han llevado a cabo innumerables dinámicas a favor de la convivencia y la paz. Entre todas y todos hemos empezado a crear relaciones y trabajo en común.

Los dos últimos años han sido muy importantes en ese trabajo colectivo, y una gran mayoría de la sociedad se ha mostrado a favor de un firme consenso::

En el ámbito político, al contrario que hasta ahora, una amplia mayoría de los partidos ha empezado a hablar de la necesidad de cambiar la política penitenciaria, y, al margen de las diferencias, en lo que respecta a ese cambio, en general es evidente la sintonía: es imprescindible poner fin a esta política penitenciaria de excepción.

En el ámbito institucional, se han aprobado diversas mociones con el apoyo de los principales grupos; mociones que demandan poner fin a la política de alejamiento, la puesta en libertad de los presos con enfermedades graves o las que defienden el derecho de las niñas y los niños (de la mochila) cuyo padre, madre o ambos en la cárcel a estar con su padre y su madre. Estas mociones tienen un gran valor, tanto las aprobadas en los ayuntamientos, como las aprobadas en las Juntas Generales o en los parlamentos. Este trabajo ha ayudado a conformar un amplio consenso a nivel social.

En el ámbito sindical también hemos conseguido la activación y el apoyo de la mayoría. Han llevado muchas iniciativas en común, y han participado en las movilizaciones organizadas por Sare. Es un dato muy importante que ELA, LAB, CCOO, UGT y el resto de sindicatos hayan participado conjuntamente en las movilizaciones, ya que eso también ha ayudado a conformar ese amplio consenso.

Por último, también en el ámbito social se ha reflejado ese consenso mediante diversas iniciativas. Una muestra de ello es la dinámica Orain Presoak. Las movilizaciones de los pueblos, la manifestación de Donostia del 20 de octubre y la de enero en Bilbao nos han dado la posibilidad de mostrar ese amplio consenso, en movilizaciones que han sido más plurales que nunca.

Así pues, estos dos últimos años han sido muy productivos en lo referente a consensos y a la pluralidad, fundamentalmente en dos frentes:

1) La necesidad de poner fin a política penitenciaria de excepción y aplicar la política penitenciaria común.

Si nos fijamos en la situación actual, nos toca, en primer lugar, hablar de la situación de Alarma en la que nos encontramos estos últimos meses. Las medidas adoptadas a raíz del Covid-19 ha empeorado notablemente la situación en las cárceles, poniendo de manifiesto sus carencias. Y, en particular, en lo que respecta a los y las presas vascas, la doble pena que supone la legislación de excepción se ha convertido en triple en este estado de alarma; tanto porque durante el confinamiento, a pesar de cumplir los requisitos, a la mayoría de los y las presas vascas no se le han aplicado las medida de excarcelación y cumplimiento del confinamiento en sus hogares; como en el desconfinamiento, cuando la política de alejamiento les ha privado del derecho a restablecer sus visitas. En esta misma línea también se han pronunciado desde Europa, la ONU y, esta misma semana, un centenar de personalidades de nivel mundial. Está claro que la petición de responsabilidad y humanidad hacia el Gobierno español, no es cosa de Sare, la mayoría política, sindical, social de Euskal Herria, así como las instituciones de Europa, la ONU y personalidades a nivel mundial, se unen a esta necesidad. Esta situación hace que la necesidad de esta nueva dinámica sea más importante que nunca.

2) Por otro lado, también en lo que respecta a los estados también han sido muy importantes estos años, y van a seguir siéndolo:

En el estado francés, con el impulso de la sociedad civil, el camino iniciado por Bakegileak con el Gobierno ha dado sus frutos, aunque todavía queda mucho por hacer. Los presos dispersados por todo el Estado francés han sido acercados y agrupados en las cárceles más cercanas a Euskal Herria (Mont de Marsan y Lannemezan). En cuanto a las presas, ya está aprobado reagruparlas en una única cárcel. Además, han empezado a quitar la clasificación DSP en algunos casos, han dado permisos de trabajo. Pero siguen sin resolverse algunas situaciones: la de dos presos con enfermedades graves o la de los presos con cadena perpetua. Por desgracia, la situación está paralizada, y queremos que esta dinámica, junto a la que se desarrolle en Iparralde, contribuya a llegar al final de ese camino y a recuperar esas relaciones.

En el estado español, desde que Pedro Sánchez llegó al Gobierno por primera vez, hemos oído manifestaciones a favor de cambiar esta política penitenciaria de excepción. Ahora, en el Gobierno formado junto con Podemos, se ha abierto una puerta para dejar al margen esa política de excepción y aplicar la legislación ordinaria, y poner así en marcha el proceso para traer a casa a presas y presos. Considerando las declaraciones de “intención” que han realizado los partidos que conforman el Gobierno tanto en Euskal Herria como en Madrid muestran una voluntad para dar pasos. Pero las declaraciones no son hechos. Todavía nos queda un largo camino, pero vemos que estamos ante una oportunidad. Por lo tanto, está en nuestras manos aprovechar esas “voluntades” y posibilidades y convertirlas en hechos reales. Tomando como punto de partida el consenso logrado y las opciones surgidas con los gobiernos de Madrid y París, creemos que es el momento de activas los consensos construidos.

Por último, consideramos necesario mencionar que durante los últimos meses hemos empezado a oír voces diferentes entre las víctimas. Es un dato muy importante en el camino hacia la convivencia. Es necesario profundizar en esa vía.

Por ello, la dinámica Izan Bidea quiere contribuir y potenciar la puesta en marcha del proceso para traer a casa a presas y presos. Tiene que ser una dinámica que contribuya a esa convivencia y a esa paz tan necesarias para nuestra sociedad. Para posibilitar que todas y todos seamos parte de ese camino, cada cual a su manera y de manera conjunta, desarrollaremos esta dinámica de manera interactiva.