Berriak

ZORIONAK! Sinceramente. Eso es lo que tenemos que deciros a todas las personas que habéis estado trabajando en los pueblos.

ZORIONAK!
Sinceramente. Eso es lo que tenemos que deciros a todas las personas que habéis estado trabajando en los pueblos. Hemos tenido dos factores en contra. Por un lado, la pandemia que estamos padeciendo, la cual genera miedo a concentrarse en grupos grandes y, además, requiere de medidas que limitan este tipo de actos. Y, por otro lado, la climatología: frío, nieve, lluvia... Lo que ha sido un obstáculo para que la gente saliera a la calle. A pesar de todo, por encima de todas las dificultades, con mucha imaginación y con mucho valor, habéis puesto en marcha diversas opciones para movilizarse en 240 pueblos, con un gran trabajo para que participaran agentes sociales del pueblo, particulares, electos y electas... vecinos y vecinas. Y también habéis hecho un gran trabajo en 420 pueblos para acudir a las movilizaciones del pueblo de al lado. FELICIDADES a todas y a todos. ¡Enhorabuena!

Han pasado 7 meses pusimos en marcha la dinámica social IZAN BIDEA para agilizar de manera conjunta el proceso de vuelta a casa de las presas y de los presos, y es verdaderamente espectacular el número de pueblos en los que habéis hecho kilómetros o habéis presentado la dinámica. El sábado dimos un gran paso en ese camino. Primero, con el acto de la mañana, donde conseguimos la más amplia representación conseguida hasta ahora. Muchas gracias también a vosotras y a vosotros. Y, después, en las movilizaciones de la tarde. Una vez más, mostramos de manera clara que una gran mayoría de la sociedad quiere que se ponga fin a la política penitenciaria de excepción AHORA; que se materialicen los cambios de manera inmediata y que, aunque los cambios que se están dando tanto en el estado francés como en el español, son positivos, todavía que un largo camino por recorrer. Por eso, seguiremos trabajando. Queremos que el 2021 sea el año del cambio en el alejamiento y en la aplicación de la progresión de grado. Queremos que sea, y tiene que ser.

Aunque el camino es arduo, es más fácil y firme si lo hacemos de manera conjunta. Por ello, sigamos trabajando por el mismo camino que el sábado. Recorramos el camino conjuntamente, y, así, tener la seguridad de que lo conseguiremos.

Muchas gracias a todas y a todos por la respuesta conseguida en la movilización anual.
¡Ánimo y un fuerte abrazo!


Balance de la movilización de ayer y algunas claves de cara al futuro.

Esta convocatoria de prensa tiene dos objetivos.
El primero, una breve valoración de los actos que ayer organizamos.

Numero de actos: 238
Bizkaia: 74
Gipuzkoa:69
Nafarroa:78
Araba:17
Iparralde: Baiona

Número de personas participantes:

Acto Euskalduna:

El segundo objetivo es darles a conocer el documento en el que trasladamos una reflexión sobre el momento actual y, sobre todo, indicamos los pasos que daremos en este nuevo año recién iniciado.

Queremos poner en valor una de las razones de nuestro nacimiento, hace ya seis años: La primacía de los derechos humanos en relación a los presos y presas vascas.
Con este objetivo, durante este tiempo, hemos ido sumando fuerzas en el ámbito político, sindical y social, habilitando espacios entre diferentes.

En relación al momento actual, debemos constatar que, cuando iniciamos este camino, la práctica totalidad de los presos y presas vascas se encontraba a cientos de km de sus casas, lo que obligaba a largos desplazamientos, con consecuencias graves: 16 muertes y 400 accidentes.

Entre las personas afectadas por esta política de alejamiento, hay dos colectivos que han sufrido mucho más y aun lo siguen haciendo:

los más de 80 niños y niñas que llevan más de 9 meses sin poder ver a su aita, ama o ambos presos y que, cuando podían hacerlo, debían recorrer más de 1.000 km para ello.

las personas mayores, que a duras penas pueden realizar estos largos trayectos.

Hoy, constatamos que vivimos el inicio de tiempos esperanzadores. Algo se mueve. Algunos presos y presas están siendo acercados, pero muy lentamente y muy pocos de ellos a EH.

Nos parece importante trasladarles algunos datos, para que vean que, aun siendo esperanzador, el panorama dista de ser tranquilizador:

218 presos y presas,

– 163 presos/as repartidos en unas 36 cárceles españolas.

– el 29% entre 600/1.100 km.
– el 20% entre 400/590 km.
– el 38% entre 100/390 km.

– Otras 30 personas cumplen condena en SEIS cárceles francesas.
– Otras 25 personas (13%) cumplen condena en cárceles de EH / 7 en prisión atenuada.

– Son 186 hombres y 32 mujeres, y 2 niños.
– Seis tienen más de 70 años
– 60 de estos presos han cumplido ¾ partes de su condena y ocho más lo harán este año 2021

La progresión de grados continúa siendo asignatura pendiente para muchos de estos presos y presas.

107 se encuentran en primer grado
71, en segundo grado
y únicamente 9 en tercer grado.

– Son 17 los presos gravemente enfermos.

Con este panorama, SARE considera importante continuar con los acercamientos a EH, porque es la forma de facilitar el arraigo social y aliviar el castigo añadido de la lejanía a sus familiares.

SARE quiere poner el acento en lo inmediato, es por ello que debemos referirnos a lo siguiente:

UNAS LEYES QUE SON INCUMPLIDAS

En un Estado de Derecho, el principio de legalidad y el respeto de los derechos humanos constituyen dos requisitos para su existencia. Sin ellos, no se puede hablar de democracia.

La política de alejamiento conculca lo indicado en el art. 12.1 de la LOGP, que habla de la ubicación de los presos y presas en lugares cercanos al domicilio familiar. Y es obvio que Andalucía, Levante o Galicia no están cerca, ni tampoco Daroca, Dueñas o Topas o Madrid.

El derecho a la salud también es conculcado al no suspender la condena a estas personas, según los artículos 60 y 80 del Código Penal, a través de la aplicación del tercer grado penitenciario.

Las progresiones de grado mayoritariamente están bloqueadas. Algunos presos están siendo puestos en libertad con el cumplimiento íntegro de sus condenas de hasta 30 años, y en primer grado penitenciario.

El 75% del colectivo de presos y presas vascas hace tiempo que decidieron hacer uso de los mecanismos legales para la progresión de grado, por tanto, no hay excusa para que Instituciones Penitenciarias no lo apliquen. Y junto a ello, los regímenes abiertos, cumplimientos domiciliarios, permisos y libertades condicionales.

La exigencia en la progresión de grados será para SARE uno de los objetivos fundamentales para este año 2021. Un dato: si se les hubiera aplicado la progresión de grado, 68 presos hoy estarían en libertad.

Y OTRAS LEYES ABERRANTES

Más de 50 presos que, habiendo cumplido condenas en Francia, al ser extraditados no se les ha computado este tiempo. Esto es contrario a los DDHH.

70 personas presas están afectadas por la prisión prácticamente a perpetuidad, recogida en la ley 7/2003. Si ya una condena 30 años tiene un carácter destructivo, no cabe ni imaginar lo que pueden significar 40 años de prisión efectiva. Esto es incompatible con el objetivo de reeducación y reinserción social.

VÍCTIMAS

Tenemos muy claro que todas estas limitaciones que padecen los presos y presas vascas no nos deben impedir comprender y solidarizarnos con los sufrimientos que han tenido las víctimas de la violencia. De todas las violencias.

Les debemos respeto y comprensión en su dolor, y defenderemos el espacio que deben ocupar en este camino hacia la convivencia por el que queremos transitar.

MAYORÍAS POLÍTICAS

Hemos constado al inicio de esta intervención que nos encontramos en el inicio de un nuevo tiempo y todo ello, posiblemente, influenciado por nuevas mayorías políticas en el Estado

Es ahora cuando tienen en su mano la oportunidad de dar pasos hacia la normalización por la vía de la legislación ordinaria, derogando las legislaciones excepcionales.

Vemos con esperanza también el posible traspaso de competencias de prisiones a la Administración vasca. Pero ello, debe ir acompañado por la devolución de las competencias a los juzgados de vigilancia naturales. Los de proximidad. Derogando el JCVP dependiente de la AN.

Y el siguiente paso, debe ser la concentración de los presos y presas vascos, aquí.

Pedimos a esas mayorías políticas que continúen el camino emprendido. Que hagan frente a los obstáculos de los sectores más intransigentes de la política y de la judicatura que actúan como si nada hubiera cambiado. Instalados en el pasado, empeñados en un relato adoctrinador de corte antiterrorista sobre el pasado, sin tener en cuenta el presente.

Es por ello, que esas nuevas mayorías políticas en el Estado, al igual que han hecho las mayorías políticas en EH, deberían asumir la primacía ética de los DDHH y tener en cuenta que estamos transitando de un estadio ya superado de violencia a otro de paz, convivencia y resolución.

Se trata de que los principios de legalidad, de humanidad y de reintegración social, sustituyan a los de arbitrariedad y conveniencia.

TAREAS PARA EL 2021

Para finalizar queremos trasladar a las fuerzas políticas y sindicales vascas, así como al conjunto de la sociedad vasca, lo que consideramos deberían ser las tareas principales en este año que se inicia.

1.- La aceleración de los acercamientos de los presos y presas vascas a EH y, por ello, que los traslados a otros ccpp cercanas, solo sea un paso intermedio de corta duración.

2.- La excarcelación de las personas con enfermedades graves o con edad avanzada

3.- La derogación de la ley 7/2003, y la aplicación de la legislación ordinaria

4.- Concesión de permisos. En estos momentos más de 30 presos podrían estar disfrutando de estos permisos, y esta posibilidad se les está negando

5.- La creación de un módulo de madres con hijos pequeños en alguno de los ccpp de EH.

Estas cuestiones las queremos abordar con la colaboración de la mayoría política vasca, porque es la única forma de avanzar.

Continuaremos con la estrategia de ampliar nuestra base social, desde la pluralidad, hablaremos con todos y con todas. Compartiremos espacios, recibiendo con interés las aportaciones a estos objetivos que se nos quieran transmitir, especialmente de los presos y presas, a quienes continuaremos visitando, así como de las víctimas de todas las violencias sufridas en este País, con las que continuaremos dialogando.

Es tiempo de esperanza. Hagámoslo realidad


Acto del 9 de Enero en el Euskalduna de Bilbo #BideaGara

Nuestras primeras palabras quieren ser de saludo y agradecimiento a quienes nos habéis querido acompañar en este acto.

 

Aquí estáis las mayorías política, sindical y social de Euskal Herria, con las que hemos compartido una gran parte de objetivos desde el nacimiento de SARE. Si no hubiera sido por este esfuerzo conjunto, la situación hoy sería igual o peor a la de hace 30 años, cuando se impuso la política de dispersión y alejamiento. Aunque aún sean muchos los presos, presas y familias vascas que padecen esta política penitenciaria, vamos avanzando. MILA ESKER.

 

Saludos, también, a quienes desde otros lugares, como Catalunya, habéis querido estar presentes. MOLTES GRÀCIES.

 

La Covid 19 nos impide hoy volver a llenar las calles de Bilbao con miles y miles de personas que reivindican una política penitenciaria diferente. Por ello, distribuiremos hoy estas concentraciones a lo largo y ancho de centenares de pueblos y ciudades de toda Euskal Herria y a la misma hora: 5 y media de la tarde.

 

Esta anómala situación que vivimos nos ha permitido, también, encontrarnos con todas y todos vosotros, aquí, en el Euskalduna.

 

Vivimos tiempos de esperanza. Algo se está moviendo en política penitenciaria por nuestro impulso conjunto y por las nuevas mayorías políticas en el Estado.

 

Se están produciendo algunos traslados de personas presas a cárceles más próximas a sus familias. Es cierto y ello es un alivio, ya que para algunos familiares se recortan los largos desplazamientos que durante años han tenido que recorrer. Recorridos que han ocasionado 16 fallecidos y más de 400 accidentes de circulación.

 

Pero no queremos normalizar una situación que no es aceptable.

 

La forma en la que aún se está procediendo a las progresiones de grado es tan limitada que todavía un 65% de estos presos y presas se encuentran en primer grado penitenciario, a pesar de que una parte importante de este colectivo se acerca al cumplimento de 30 años de privación de libertad.

 

Junto a ello, la Ley Orgánica 7/2003 ha condenado a 67 presos a cadenas perpetuas encubiertas, porque no otra cosa es la condena a 40 años de privación efectiva de libertad.

 

Aun siendo esperanzadores los movimientos que se están produciendo en el ámbito penitenciario, el panorama dista de ser tranquilizador.

 

No podemos obviar que hay aún 218 presos y presas vascos por su vinculación directa o indirecta con la desaparecida organización ETA; la mayor parte, dispersada por 36 cárceles españolas, mientras que otras treinta se encuentran ubicadas en  cárceles francesas.

 

Todavía un alto número se encuentra a cientos de km de sus casas, y alrededor de 80 niños y niñas, a los que denominamos “niños de la mochila”, recorrían antes de la crisis sanitaria, casi dos mil km, entre ida y vuelta, para poder visitar a su aita, ama o ambos, en prisión. Y ahora, llevan meses, sin siquiera poder hacerlo.

 

Hay seis presos de más de setenta años; o 60 personas presas que han cumplido ya las ⅔ partes de su condena; y otras ocho que lo harán en el transcurso de este año. Y son 17 los que presentan enfermedades graves e incurables.

 

Además, la crisis sanitaria ha multiplicado el confinamiento en las prisiones, dejando un reguero de situaciones inhumanas de aislamiento.

 

SARE considera, que el fin de la política de alejamiento solo será un hecho cuando todos y todas estén en Euskal Herria.

 

La normalización democrática en este tema pasa por el fin de esta política penitenciaria. Y sólo será un hecho cuando la progresión de grados alcance al conjunto de personas presas pudiendo iniciar el camino hacia su reintegración social, o cuando las personas gravemente enfermas puedan ser tratadas de su enfermedad fuera de los muros de la prisión.

 

Tras la aceptación de los mecanismos legales por la inmensa mayoría del colectivo, no hay excusa alguna para que Instituciones Penitenciarias no aplique los mecanismos de integración social, facilitando regímenes abiertos, cumplimientos domiciliarios, progresiones de grado y libertades condicionales, como medios de inmersión secuencial en la vida social y como apuesta por la convivencia.

 

Y hay un aspecto que es importante resaltar. Estos presos y presas realizan su excarcelación con una inmersión social rápida y sin riesgo de reincidencia. Ellos mismos lo han dejado muy claro. Razón de más para aplicar los mecanismos legalmente previstos y las instituciones no sean rehenes de grupos de presión reaccionarios.

 

Aún es largo el camino que queda por recorrer. Y lo queremos seguir haciendo juntos, porque es la única forma de avanzar. Urge aprovechar este tiempo, para dar pasos firmes, sin vuelta atrás.

 

La situación de las personas presas no nos impide comprender y solidarizarnos con los sufrimientos que han tenido aquellas personas a las que la violencia les ocasionó un daño irreversible y afectó profundamente a su vida personal y familiar. Les debemos respeto y comprensión en su dolor y, por ello, nos oponemos también a la utilización que algunos hacen de este dolor y sufrimiento, como arma arrojadiza contra el oponente político.

 

Es importante que, ante la presión permanente de un bloque muy reaccionario conformado no solo por sectores políticos sino, también, judiciales, se generalicen socialmente los objetivos de paz, convivencia y resolución que estamos defendiendo las mayorías social, política y sindical vasca.

 

Siendo imprescindible continuar, sin demora, con la lucha por el acercamiento, de cara a aliviar el castigo añadido de la lejanía a personas presas y a sus familias, SARE quiere poner el acento en lo inmediato, en la aceleración de la progresión de grados, a la que tienen derecho las personas presas.

 

La nueva mayoría política en el Estado debería asumir la primacía ética de los derechos humanos y de la integración social, así como tener muy en cuenta que estamos en tránsito desde un estadio ya superado de violencia, a otro de paz, convivencia y resolución, que requiere la implicación de todas las partes y una aplicación normalizada de la legalidad.

 

En definitiva, se trata de que los principios de legalidad, de humanidad y de reinserción social sustituyan a los de arbitrariedad y conveniencia política.

 

A estas alturas no tiene ningún sentido una política antiterrorista nostálgica y disfrazada de reparación. La vulneración de los derechos de los presos y presas vascos va contra el principio de legalidad en un Estado de Derecho y nada tiene que ver con el derecho de todas las víctimas a la justicia, el reconocimiento y la reparación. Tampoco se corresponde con la garantía ya dada por el EPPK de no repetición y de reconocimiento del daño causado.

 

Somos una sociedad que ha sufrido mucho e innecesariamente. Por ello es fundamental el respeto de los derechos de las personas internas en prisión y queremos compartir con vosotras y vosotros cinco aspectos, sobre los que deseamos poder iniciar un diálogo.

 

Fin real del alejamiento; excarcelación de personas con enfermedades graves; Progresión de grados; Permisos penitenciarios; Y como abordar la ley Organica  7/2003

 

En definitiva, estamos ante un nuevo tiempo de esperanza, pero solo se materializará si empujamos, tenaz y unánimemente, en esa dirección. A ello os invitamos a todos y todas.

 

Hagámoslo juntas y juntos.


A dos días de la importante movilización del 9 de enero, desde Bake Bidean y SARE, queremos trasladar un mensaje a la sociedad vasca, de la importancia de esta convocatoria

A dos días de la importante movilización del 9 de enero, desde Bake Bidean y SARE, queremos trasladar un mensaje a la sociedad vasca, de la importancia de esta concentración.

En Hegoalde, serán más de 220 localidades las que acogerán a miles de hombres y mujeres, dispuestos a continuar trabajando por el fin de esta política penitenciaria que vulnera de manera fundamental los derechos de los presos y presas vascos.

Lo haremos salvaguardando todas las medidas de seguridad sanitaria, indicadas por las autoridades.

Será, también, un día de movilizaciones con diferentes actividades. Desde cadenas humanas; conformación de mosaicos y sobre todo, el espectáculo de las luces a través de nuestros móviles, que quieren indicar la necesidad de abrir el camino de regreso a casa de presos y exiliados.

Este año se inicia desde la esperanza. Algo se mueve en la política penitenciaria. Algunos acercamientos se están produciendo y ello supone un alivio para algunas familias que recortan las largas distancias que llevan años recorriendo para visitar a sus familiares presos.

Pero, aún queda un largo camino que recorrer. Por ello, continúa siendo muy importante que la gente salga a la calle. Que reclame más audacia a los gobiernos de España y Francia.

De los 163 presos en cárceles españolas, el 29% están a una distancia media entre 600/1.100 kms.; 20% entre 400/590 kms. Y 38% entre 100/390 kms. Y solo 25 presos están en cárceles de EH.

Este año recién iniciado, tiene que ser el de la RESOLUCIÓN. Son tres objetivos los que nos marcamos:

  1. Todos los presos y presas a Euskal Herria y regreso de exiliados.
  2. La progresión de grados a todos ellos y ellas. 107 presos de los 163 en cárceles españolas, continúan en primer grado penitenciario. Hay presos que están saliendo después de 30 años de privación de libertad y lo están haciendo en primer grado.
  3. La puesta en libertad de todos los presos gravemente enfermos.

El 9 de enero, una vez más, exigiremos a los Gobiernos de España y Francia, que se muevan. Que los tímidos pasos que están dando, se hagan con más rapidez. Que hay que terminar con esta situación, por dos razones: Porque la ley lo permite y por razones de estricta humanidad.


En el camino de la convivencia y la paz, LIZARRALDEAK Presoak etxera

Quienes firmamos este escrito queremos realizar nuestra pequeña aportación en el camino de la normalización política y la convivencia. Se trata de una iniciativa surgida en Tierra Estella, en la línea de otras que se están desarrollando con el mismo objetivo en otros lugares, y que creemos que recogen el sentir mayoritario de nuestra sociedad.

Consideramos que esta sociedad continúa avanzando en el desarrollo de principios democráticos básicos y en el fundamental respeto de los derechos humanos. Sin embargo, observamos la necesidad de cambios en la interpretación y aplicación de la legislación vigente en materia penitenciaria que supongan avances en la normalización política y la convivencia. Concretamente, defendemos la necesidad de terminar con las medidas de excepcionalidad que responden a tiempos pasados y que dificultan seriamente la desaparición de importantes expresiones de sufrimiento y dolor.

La política penitenciaria fundamentada en la dispersión es la causante de graves consecuencias humanas y sociales, especialmente para las personas presas y sus familiares y personas allegadas, pero también para todas aquellas que sufren al conocer el sufrimiento que esta genera.

El desarraigo social y familiar, las consecuencias para la salud fruto del aislamiento, los riesgos en los desplazamientos derivados de la distancia, y los costes de todo tipo que la dispersión conlleva para las familias, no resultan acordes con un estado de derecho que ha de garantizar la salvaguarda de los derechos humanos, y mucho menos en una realidad como la que vive hoy nuestra sociedad, diferente a la de los años en que esas políticas fueron implantadas.

Así, apelamos a las instituciones y responsables políticos de ambos estados para que, con la mayor urgencia posible, se articulen las medidas necesarias para:

1. Poner fin al aislamiento, el alejamiento y la dispersión, ya que suponen la vulneración de facto de los derechos más elementales de las personas presas y sus familiares.
2. Acabar con todas las medidas de excepcionalidad, puesto que son el principal obstáculo para que las personas presas puedan hacer su propio recorrido legal.
3. En aplicación de la legislación ordinaria, poner en libertad condicional de todas las personas presas con enfermedades graves e incurables.
4. Aplicar la libertad condicional para todas las personas presas que hayan cumplido las 3/4 partes de su condena.
5. En consonancia con las directrices generales del derecho penal europeo, acabar con las cadenas perpetuas encubiertas.

Para finalizar, asumimos nuestro compromiso de defender públicamente las citadas reivindicaciones, así como nuestra voluntad de participar en las movilizaciones que el día 9 de enero se van a celebrar en Estella-Lizarra y Lodosa bajo el lema: “elkarbizitza eta bakearen bidean…Lizarraldeak presoak etxera”.


Movilizaciones en más de 200 pueblos y barrios el 9 de enero

A pocos días del 9 de enero, fecha en la volveremos a concentrarnos en innumerables pueblos de Euskal Herria. , Y a pocos días, también, de finalizar este año, lo hacemos con la esperanza de que el año que termina, traiga un 2021 donde esta pesadilla que ha sido el año que termina, de paso a una nueva situación, también para los presos y presas vascos.

SARE, comenzaremos este nuevo año, como siempre, en la calle. Pero lo haremos de una forma diferente. En lugar de llenar las calles de Bilbo, serán 216 calles y plazas de otros tantos pueblos de Euskal Herria, las que llenaremos de reivindicación, esperanza y ganas de cambio.

La gran movilización de otros años, será este año una movilización repartida a lo largo y ancho de Euskal Herria, el mismo día y a la misma hora y con un único manifiesto. Será una de las concentraciones más masiva y participativa de las que se han organizado hasta ahora.

Ese mismo día 9 de enero, a las 11,30 horas, en el Palacio Euskalduna, organizamos, también, un acto en el que reuniremos una amplia representación del ámbito político, sindical y social.

Este acto, tendrá como objetivo poner en valor los acuerdos logrados y los pasos dados a favor de la convivencia en esos ámbitos. Y también, renovar el compromiso de continuar recorriendo este camino de forma conjunta.

Porque para SARE, al igual que son importantes la activación y las ganas de cambio que muestra en la calle, una gran parte de la ciudadanía vasca, son, también, muy importantes los acuerdos alcanzados a nivel político, social y sindical.

Todos y todas somos piezas clave en este proceso. Todos y todas somos el camino.

Después, a la tarde, será el turno de los 216 pueblos de Euskal Herria, en los que se llevaran a cabo movilizaciones de diversa índole: cadenas humanas, mosaicos, manifestaciones, actos musicales…como muestra de la diversidad que siempre hemos mostrado en esta movilización de Enero. Y todo ello, lo haremos teniendo muy en cuenta las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Habrá un momento especial y unitario en estas concentraciones. Lo llamamos “Camino iluminado”. Una fotografía conformada con la luz de los móviles.

Esta será la imagen que recogeremos y difundiremos en nuestras redes. O mejor dicho, serán las 216 imágenes que difundiremos en las redes.

Sera un momento especial en el que confluiremos todas las personas que participemos en estas 216 movilizaciones, incluidas las de Iparralde, que también iluminaran el camino en Baiona.

Serán dos los ejes, en las movilizaciones de este año:

  • Por un lado, poner fin a la política de alejamiento. Valoramos los cambios, pero estos no han supuesto poner fin a esta política de manera definitiva. Las presas y presos vascos, deben de estar en Euskal Herria, de acuerdo a la propia normativa penitenciaria. Este Enero, una vez más, reivindicaremos el fin del alejamiento, que tiene su expresión más cruel en las familias en general y en las niñas y niños y en las personas mayores en particular.

  • Y reivindicaremos, también, la aplicación de la progresión de grado que de manera sistemática se les está negando a los presos y presas vascos. La progresión de grado es la herramienta imprescindible para posibilitar el inicio del camino hacia sus casas. Queremos recordar, que son aún 107 presas y presos los que se encuentran en primer grado penitenciario, con la limitación de derechos que ello supone.

Por todo ello, reclamaremos en estas 216 localidades de Euskal Herria, que el año 2021, sea el año del fin de la política penitenciaria de excepción. Sin ello, es imposible continuar avanzando en el camino de la resolución y de la convivencia.

Y para ello, es necesaria la activación social… debemos sacar a la calle estas reivindicaciones.

Hacemos un llamamiento a las mujeres y hombres de nuestro País, para que participe en estas movilizaciones y forme parte del camino que hemos comenzado a recorrer.

 


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Llaman a movilizarse el 9 de enero, a ambos lados de la muga, por la Paz, la convivencia y la resolución

Los Artesanos de la Paz y la Red Ciudadana SARE, somos dos asociaciones de un mismo País: Euskal Herria, con unos mismos objetivos: Poner fin a la vulneración de derechos que sufren los presos y presas vascos, ubicados en las carceles de España y Francia.

Esto nos une, para que un año más, de manera conjunta, traslademos a la opinión pública, nuestro compromiso de continuar trabajando por la Paz, la convivencia y la resolución.

Es por ello, que el 9 de enero, a ambos lados de la muga, y a las 17,30 horas, los ciudadanos y ciudadanas vascas, nos volveremos a concentrar por estos objetivos.

Unos y otros, reconocemos que en los últimos meses, vivimos tiempos esperanzadores, porque algo comienza a moverse, con el acercamiento, aunque aún muy limitado, de algunos presos y presas vascos, a cárceles más cercanas.

En Francia, se han dado pasos con el acercamiento de la gran mayoría de presos vascos a Mont de Marsan y Lannemezan, pero, en este último año nos hemos encontrado con un bloqueo importante. La fiscalía apostó por anular las vías jurídicas a pesar del clamor y la voluntad de la mayoría política y social, encadenándose al pasado.

Esto hizo que en Iparralde se viera la necesidad de abrir una nueva fase movilizadora para iluminar ese túnel oscurecido por la actitud de la fiscalía.

Pero con la libertad condicional de Xistor Haramboure, el año 2020 termina con un rayo de esperanza. Una luz frágil, pero que queremos hacer prometedora…

En Hegoalde, estamos viviendo semanalmente algunos de estos acercamientos, pero denunciamos, que la mayoría de estos presos y presas, no se están acercando a cárceles vascas, sino están siendo ubicados a varios cientos de kms.de sus casas.

No estamos por tanto, ante el fin de la política de alejamiento. Se están aliviando algunas situaciones familiares, que deben de recorrer menos kms.,para visitar a su familiar preso, pero no podemos dar por normalizada una situación que no lo es.

El fin de esta política penitenciaria, vulneradora de derechos, solo sera realidad, cuando todos y todas los presos vascos, estén en EH.

Esa vulneración de derechos, terminará, cuando no se les impida iniciar el camino de regreso a sus casas, a través de la progresión de grados:

– 107 presos están en primer grado penitenciario: 57%
-70 presos, están en segundo grado : 37%
– 9 presos están en tercer grado; 6%

Hay un dato muy clarificador: están saliendo en libertad presos, una vez cumplidas condenas de 30 años, en primer grado penitenciario. Y esto, es una grave vulneración de sus derechos.

Ese fin de la vulneración de derechos, se producirá, cuando los 17 presos gravemente enfermos, puedan ser tratados fuera de los muros de la prisión.

O cuando los seis presos,mayores de 70 años, recobren su libertad.

Y desgraciadamente, todo esto, aún esta muy lejos.

Por ello, vamos a continuar movilizándonos.
Por todo lo comentado anteriormente y porque, más de 70 niños y niñas, a los que denominamos como los “niños de la motxila”, y fruto de esta Pandemia, llevan nueve meses sin poder abrazar a su aita, ama o ambos presos y cuando podían viajar, debían recorrer más de 1.000 kms. Para hacerlo.

Creemos que la normalización está tardando en llegar. Son muchos años de régimen de excepcionalidad, el que se aplica a estos presos y presas.

Pedimos a los Gobiernos español y francés, que no alarguen más esta situación. Que cumplan con su propia legislación y actúen con humanidad. Solo pedimos eso.
Y exigimos, a quienes desde la política y la judicatura, continúan hablando de la violencia, como si fuera algo que se produce todos los días, que dejen de hacerlo.

ETA ya tomó sus decisiones. Desapareció.

Los obstáculos más importantes para la paz, normalización y resolución, proceden de este bloque reaccionario, instalado en el pasado y que conculca, en aras de la CONVENIENCIA, cualquier principio de legalidad.

Dejen ya, de utilizar a ETA, como si de una amenaza se tratara, para continuar vulnerando los derechos de los presos y presas vascos.

Por todo ello: Paz, convivencia y resolución, nos concentraremos en Iparralde y Hegoalde, el 9 de enero a las 17,30 horas.

Hemos puesto marcha la campaña económica «2€= 2m2″ ¿Que es la campaña «2€= 2m2»?
📲 http://sare.eus/es/2euro2m2/

 


Hacemos un llamamiento a participar en el Kalejira que se celebrará el próximo 26 de diciembre desde la cárcel de Martutene a Loyola

Covid19 + alejamiento = huérfanas y huérfanos, esta es la realidad de los niños y la niñas de la mochila. Durante muchos años muchos niños, niñas y adolescentes se han visto obligados a realizar viajes interminables para poder darle un beso a su padre, a su madre o a ambos, pero este año hemos vivido una pandemia que ha hecho aparecer un nuevo obstáculo en la relación entre los y las niñas de la mochila y sus padres y madres presas.

Ahora mismo hay 86 niños y niñas menores de 18 años y varios jóvenes mayores de 18 años que tienen al padre, a la madre o a ambos en la cárcel; algunos de ellos llevan 9 largos meses sin abrazar a su padre o a su madre, pueden escuchar su voz a través de una llamada, pero que no pueden ver, tocar, jugar con ellos, todo ello con todas las consecuencias que esto puede tener en el desarrollo de un o una niña.

Esta situación es inaceptable, tal y como confirma el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, los niños y niñas con progenitores encarcelados tienen los mismos derechos que los demás hijos e hijas, ya que el disfrute de la compañía de los progenitores es un elemento fundamental en la vida familiar, y por ello, la posibilidad de que las autoridades penitenciarias ofrezcan a los reclusos de estar en contacto con su familia cercana es fundamental para garantizar el derecho al respeto a la vida familiar, pero los derechos de los y las niñas de la mochila son vulnerados una y otra vez.
Los y las presas vascas están más aisladas que nunca por la influencia de Covid19, la vulneración de derechos que sufren es aún más violenta y les corresponde estar en la cárcel más cercana a su casa, por eso queremos reivindicar que los niños y niñas de la mochila tienen derecho a realizar el viaje en patinete para ir a besar a su padre, a su madre o a ambos. Porque eso sera señal de que están cerca de casa. Prueba de que los kilómetros realizados durante muchos años terminarán por fin.

Además, los padres y madres presas no dejan de ser padres y madres por el hecho de estar en la cárcel pero la política penitenciaria excepcional les quita este derecho. No pueden mantener
una relación normalizada con sus hijos e hijas, porque los ven una vez al mes y no conocen su día a día; en definitiva, no pueden ejercer de padres y de madres estando tan lejos de sus hijos e hijas y en un régimen cerrado. La ley, y la práctica de la aplicación de la ley, ha demostrado que, aun estando presos, hay opciones para seguir siendo padres y madres; permisos especiales, pulseras telemáticas... posibilidades existen y es urgente que se les aplique cuanto antes, ya que la mayoría de los y las presas vascas permanecen en primer grado, es decir, en el régimen más duro. Si no fuera por la política de excepción que se les aplica, los niños y niñas de la mochila no tendrían esa gran ausencia actual de sus progenitores presos. De hecho, la mayoría de los padres y madres presas se encontrarían en una situación muy diferente: con permisos podrían ir de vez en cuando a casa, los que han cumplido las ¾ estarían en libertad condicional, o en tercer grado yendo a la cárcel solo a dormir.

Por último, no podemos olvidar a las niñas de la mochila que viven en la cárcel, ya que su situación es especialmente grave. Irati e Izadi están en la cárcel de Aranjuez. Llevan 9 meses sin ver a sus familiares y allegados. Llevan 9 meses sin salir a la calle, suponiendo un paso atrás en la adaptación que estaban haciendo. Y lo que es más duro, durante meses han estado sin ver a su padre, aunque está en el módulo de al lado. Estas niñas no están presas pero no conocen su pueblo porque están en una cárcel que está lejos. Tienen derecho a estar en su entorno y a conocer a sus amigos y amigas, junto a sus familiares y junto con su padre y a su madre, para esto, es imprescindible que en Euskal Herria haya módulos familiares que respeten sus derechos.

¡Basta ya! Y para reivindicar todo esto, hacemos un llamamiento a participar en el Kalejira que se celebrará el próximo 26 de diciembre desde la cárcel de Martutene a Loyola, donde estará Porrotx, los que también han sido niños de la mochila Janitz y Xua cantándonos una canción y hacemos un llamamiento para que los y las niñas vengan en patinete. Gracias


SARE se ha movilizado desde Berriozar hasta la cárcel de Iruñea con el lema “Iluntasunari etxerako argia”

La oscura sensación que nos produce una prisión; esta por ejemplo; ese sufrimiento oscuro que genera esta cruel política penitenciaria; esa oscura crudeza del alejamiento; esa oscuridad que se percibe en el rostro del niño o niña que tiene en prisión a su padre, a su madre o a los dos; esa oscura situación del preso gravemente enfermo; esa dura y oscura carga que se está acumulando en presos/as y familiares, todas esas oscuras sensaciones nos indican que este pueblo tiene abiertas las heridas de tantos años de sufrimiento.

Pero creamos que es el momento de dar solución, de una vez por todas, a la cuestión de los/as presos/as presas vascas, y de que empujemos todos y todas juntas, en esa dirección. Y como primer paso, es claro lo que tenemos que conseguir: acabar con el alejamiento y acabar con esa política de excepción que vulnera sistemáticamente derechos humanos.

Hoy por hoy, la inmensa mayoría de la sociedad de Ipar y Hego Euskal Herria opina que la vuelta a casa de los/as presos es necesaria y beneficiosa para la convivencia democrática en nuestro pueblo. Esta voluntad, tan arraigada ya entre la sociedad, está consiguiendo alumbrar un camino oscuro lleno de obstáculos.

Mientras tanto, debemos seguir alumbrando toda esa oscuridad. Desde la calle y la activación, desde las dinámicas que se realizan en los pueblos y barrios, desde institutos, centros de trabajo, instituciones, …

El 9 de enero seamos camino y salgamos a la calle en pueblos, barrios y ciudades, reclamando, una vez más, la vuelta a casa de presos/as y exiliadas.

Zatoz gurekin, Izan Bidea! Preso, iheslari eta deportatuak ETXERA!


Vamos a poner en marcha la campaña "2€= 2m2" de cara al 9 de enero

Como todos sabéis, no está siendo un año fácil para nadie. Nos ha tocado estar cerrados en casa, lejos de nuestros familiares, con los que nos hemos tenido que comunicar mediante pantallas o manteniendo una distancia de seguridad y se nos han prohibido los besos, las caricias y los abrazos. Por si esto fuera poco, económicamente también está siendo un año duro.

Ahora que acaba el año, todos estamos deseosos de empezar un año nuevo, con la esperanza y las ganas de que sea para mejor. También nosotros. De hecho, esta dura situación está siendo aún más dura, para los familiares de presos, presas y refugiados que ya vivían con anterioridad lo que nosotros hemos vivido este año. Ya que las limitaciones aún más estrictas derivadas de la pandemia y el alejamiento han hecho especialmente duro este 2020.

Para nosotros, el comienzo de año siempre es especial y también esperanzador. Cada año, en enero, miles de personas nos reunimos en Bilbao para acabar con la política penitenciaria de excepción y extender el clamor por el proceso de vuelta a casa, la convivencia y la paz. Este día, nos unimos personas con ideas y vivencias diferentes bajo un mismo mensaje. Esto nos llena de fuerza para seguir trabajando día a día. Supone un gran empujón para Sare. Pero también las aportaciones económicas que hacen todas esas miles de personas que nos unimos allí.

Sí, así es, la aportación económica que hacemos los y las ciudadanas de dentro y fuera de Euskal Herria que ese día nos unimos en Bilbao es imprescindible para mantener viva la actividad a lo largo del año de la Red Ciudadana Sare, es imprescindible para mantener viva la actividad a favor del proceso de vuelta a casa de los y las presas y refugiadas vascas y, también, a favor de la convivencia. Para impulsar la activación social en la calle, para poder seguir realizando el trabajo que se realiza con partidos, sindicatos, agentes sociales e institucionales, para poder desarrollar relaciones con familiares, víctimas y otras personas con diferentes vivencias, para sacar adelante cualquier conferencia, encuentro, vídeo informativo, movilización u otra iniciativa. Esa aportación económica es realmente necesaria.

Este año, como saben, no podemos reunirnos en Bilbao y, por lo tanto, tampoco podremos recibir la aportación masiva que recibimos allí. Esto nos sitúa en una grave situación, ya que es una aportación imprescindible para seguir trabajando. Antes de seguir, queremos agradecer todas esas aportaciones voluntarias que año tras año habéis realizado en Bilbao, porque gracias a vuestro apoyo hemos podido seguir realizando toda esta dinámica. Eskerrik asko.

Es por ello que, de cara a la movilización de enero que celebraremos en esta situación especial, hemos puesto en marcha una sencilla campaña simbólica de aportación económica que tendrá dos objetivos:

- Por un lado, como decíamos, poder recibir la ayuda que solemos recibir en Bilbao, haciendo la aportación que solemos hacer allí pueblo a pueblo o online.

- Por otro lado, debido a los recortes y a las dificultades derivadas de esta insólita situación, para que aquellas personas que quisieran participar en esta movilización y no puedan hacerlo puedan mostrar su adhesión con esta aportación y participación simbólica. De hecho, hay numerosas personas que, por estar fuera del País Vasco, por estar enfermas o confinadas o por su alto nivel de riesgo, no podrán participar en la movilización el 9 de enero, pero que querrán dar su adhesión. Esta campaña también es para ellos, para que, a través de una compra simbólica, quede constancia de su deseo de participación. Así esa aportación no presencial, queda realizada de esta manera simbólica, que es tan importante como presencial.

Con estos objetivos, vamos a poner en marcha la campaña "2€= 2m2", que teniendo en cuenta la ocupación callejera que vamos a realizar en las movilizaciones pueblo a pueblo, y el m2 que vamos a ocupar cada uno de nosotros en nuestra plaza, hace referencia a la “compra simbólica” de ese espacio que ocuparemos o ocuparíamos (en el caso de quienes no puedan asistir). Como hemos dicho, se trata de una compra simbólica para realizar esa aportación económica y, también, se contabilice ese m2 simbólico de los no asistentes, como si estuvieran presentes. Para ello habrá dos formas online y pueblo a pueblo. En la página web sare.eus/es/2euro2m2/se implantará un sistema online y en las localidades en las que se desarrollen las movilizaciones se establecerán sistemas de recogida previos o durante la movilización del 9 de enero.

Además, queremos recordar que sigue disponible la posibilidad de hacerse Socio/a para apoyar de forma continuada la actuación de Sare, con una aportación mensual. Esta aportación es muy valiosa para el sostenimiento permanente de nuestra práctica cotidiana. Por ello, también queremos aprovechar esta comparecencia de hoy para hacer un llamamiento a la ciudadanía a que se haga socio. Para hacerte socio puedes ponerte en contacto con el grupo Sare de tu localidad o registrarte en la página web sare.eus/es/socixs/